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La Universidad de Virginia ha realizado una investigación sobre la exposición de niños a series de dibujos animados, y sus resultados han sido publicados en la revista Pediatrics. En ellos, la publicidad en este caso negativa, va dirigida a Bob Esponja. Este pobre icono marítimo, de dudosa sexualidad, sale muy mal parado cuando niños de cuatro años de edad vieron nueve minutos de esta serie y luego tuvieron problemas para la resolución de la evaluación.Ahora bien, en la investigación fueron catalogados tanto Bob como los niños en una encerrona diagnóstica: Bob causa según el estudio, déficit de atención y dificultades para resolver problemas. La conclusión ha sido que es una serie muy rápida y que no tiene ninguna relación con lo real, osea peca de exceso de fantasía.Los niños de seis años a los que va dirigido la serie de estos crustáceos, se quedaran sin verlo, por sus amigos menores, y la serie adquirirá una mejor publicidad entre los adultos que buscan aquello que está mal catalogado o prohibido y la serie se transformará. Pobres todos.La pobreza está en lo qué investigan, ya no decir de sus métodos. Aunque la mayor reina de la pobreza seguirá siendo sin duda la caja boba: la televisión y no me refiero ni a Bob Esponja, ni a muchas series o documentales de una calidad impecable. Sino a la televisión del día a día, llámese Showmatch en Argentina, Sálvese quien pueda en España, etc. (los programas más vistos)Si, si, entonces hay que aceptar que el contenido se ha incrementado pero su calidad siempre ha estado en decadencia, tanto que ahora se crítica el exceso de fantasía, tal vez sean teóricos de la época del Reallity.Ahora me resulta llamativo que mucha gente tenga prejuicios acerca de internet y a lo que Social Media se refiere, como "siempre está pegado a esa maquina", "está todo el tiempo con los jueguitos, los amiguitos en el ordenador, etc, etc", y muchos de los que critican pueden pasar horas, pasivos, viendo TV, y muchas veces TV chatarra, esa que engorda, marea, intoxica y no produce absolutamente nada nuevo.No voy a ser la defensora de una tecnología u otra, (aunque creo que me es imposible, como denota el párrafo anterior) pero sí lo seré de una posición a otra: la posición del espectador.Como espectador de TV, el sujeto es pasivo. Aunque haya una elección de canales por ejemplo, la relación con el contenido es direccional hasta cierto punto, el mensaje llega al receptor, pero éste no participa en la construcción de los contenidos, es una millonésima opinión en el famoso Rating.El Social Media ya por definición plantea una posición al espectador totalmente distinta: es todo un "medio" en donde la construcción del contenido es generada mayormente por el espectador, en este caso lo llaman "usuario". Esto cambia radicalmente al individuo frente a las comunicaciones, su relación no es sólo pasiva frente al Otro (la TV) sino que participa y comparte democráticamente a partir de las herramientas propuestas, (que eso conlleve a otros nuevos problemas o síntomas, será tema de nuevos posts), y aunque es también a debatir la calidad de lo que se lee en internet y en lo social media, es cierto que incita más a la lectura en sus nuevos formatos que la TV.Si me estás leyendo, entenderás el punto.Una tecnología no excluirá a otra, no es el fin de la televisión, pero si de su reinado, y como en los concursos de belleza, esta era una reina de dudoso contenido
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miércoles, 28 de septiembre de 2011
Prejuicios 2.0 LATV vs SOCIAL MEDIA (el 2.0)
jueves, 22 de septiembre de 2011
Prejuicios 2.0 Lo real y lo virtual.
Uno de los criterios que más causan polémica acerca de la virtualidad e internet, es la escisión que puede causar tener "dos vidas paralelas: el que se "es" por internet, sea por redes sociales, chats, etc. abstraido del cuerpo y el que se "es" en la realidad, el que posee el cuerpo.
Consideramos a la virtualidad como un alter ego. Es el primer concepto que tenemos de ello. Pensemos algo más sobre esto: la palabra alter ego, viene del latín y significa "otro yo", y se asocia a lo que comúnmente en psicología o psiquiatría se llama Trastorno Disociativo, (aparece así en el DSMIV)
No quiero ser reduccionista con este aspecto clínico, así que aclaro que estoy subrayando la patologización común de la virtualidad, y tomo la definición de Trastorno Disociativo como la "desconexión del yo de aspectos centrales de la experiencia"
1º prejuicio: La virtualidad no es real, la realidad no es virtual.
Nos dan dos pistas entonces, el alter ego es un trastorno de la identidad. Por ende, la identidad se trastorna de lo que alguien o algo estipulo como normal.
Cómo se estructura la identidad? la identidad tiene que ver con algo de verdad?
Pues no. Es famoso la conocida frase "conocerse a sí mismo" y es ciertamente muy aplicable pues la idea es que uno no se conoce, uno cree que se conoce, que conoce esa identidad que cubre el cuerpo en el que nos movemos diariamente. Ese "es" o "si mismo", es lo que intentamos descubrir todo el tiempo.
Recuerdan el famoso juego terapéutico que sale en algunas películas sobre "quién eres", pregunta el terapeuta, "soy Angela" respondo, en este caso... "ese es tu nombre pero quién eres?", "soy una psicóloga", "eso es a lo que te dedicas, pero quién eres?"... y asi sucesivamente sin llegar a una respuesta más que la del terapeuta que dice (y con gesto de éxito) "exacto, tienes que saber quién eres".
Lo que ha descubierto este juego (ya un cliché), es que luego de levantar capas de lo que forma una identidad, como el nombre, la nacionalidad, los gustos, la profesión, etc... no quedan palabras. (tal vez la de soy un mamífero parlante, pero no suena bien) . En el trasfondo de la cosa, no hay nada.No somos nada, y esto es un poco insoportable de entender.
La identidad es una construcción, es un abrigo que nos ponemos, la identidad es imaginaria, es ficticia y necesaria.
La identidad es una construcción, es un abrigo que nos ponemos, la identidad es imaginaria, es ficticia y necesaria.
La identidad se construye como el primer eslabón para ser sociable, primero me identifico a un cuerpo. Este cuerpo que es mío, lo llevo puesto. Lo puedo querer mucho o poco, pero se reconoce como propio (sino es así estamos en el campo de la locura). Ahora bien, eso también es una ficción, pues la imagen del cuerpo propio que yo tengo no tiene que ver con la que es en realidad, a quién no le ha pasado que al mirarse en una serie de espejos, esos que te dan la idea de vista panorámica de ti, se sorprende porque la imagen no corresponde con la que se tiene diariamente de si mismo? o cuando escuchamos nuestra voz en alguna grabación o vídeo sentimos esa extraña sensación de que no somos eso...
Este cuerpo al que nos identificamos le agregamos cosas, sentimientos, historias, también nos identificamos a los otros ya sea por similitudes, o por vínculos de acuerdo a escenarios, familia, amigos, compañeros de trabajo, maestros, etc.
La identidad entonces es una ficción, algo que se construye voluntaria e involuntariamente. Hacemos de nuestro ser una especie de "avatar", que según la wikipedia, se denomina así a "una representación gráfica generalmente humana que se asocia a un usuario para su identificación...".
El avatar de nuestra vida se diferenciaba del virtual o el de internet porque al construirlo nos dabamos cuanta que nunca llegaría a ser lo que realmente queríamos o ahnelabamos ( por ejemplo mi avatar debía ser de un metro ochenta y medidas perfectas, o tal vez debía saber idiomas, pero mi avatar de la vida real no cumple ese ideal que me hice de él). Me refiero en pasado, cuando digo se diferenciaba, porque el tiempo de internet de hoy, es muy distinto del el de ayer.
Cuando apareció Internet, la virtualidad se prestaba masivamente a crear una nueva identidad, una que pudiera cumplir con ese Ideal, con esa personalidad idealizada. Se podía ser quien se quisiera y a los fines diversos, gracias al anonimato o a los seudónimos, o nicksnames. No es algo muy distinto de los escritores, actores, o todos aquellos que creaban personajes, sólo que ahora no requería mayor talento pero si algo de la tecnología.
Ese avatar virtual el del Ideal, tuvo un tiempo de vida ya caducado en su mayoría. Ahora hemos llegado a un tiempo, en el que el anonimato no es lo que se impone, por ejemplo. Ahora se rechaza el anonimato y por el contrario el empuje actual es a que te conozcan. El facebook y otras redes se sostienen por el hecho de poner datos personales: fotos, gustos, frases, ideas, enlaces, saberes y la conexión de esos contenidos con otros. Es en general más bien, un refuerzo o una extensión de lo que llamamos identidad, que es ficción igualmente tanto en el afuera como en el internet.
La virtualidad hoy en día hace parte lineal de la identidad, como la nacionalidad o el estilo de la ropa, cada vez más los "usuarios" usan las herramientas virtuales para relacionarse como lo harían en el afuera.
Usan por ejemplo una personalidad (o perfil) laboral para la red Linkedin, una personalidad social para el Facebook... y es que ¿somos los mismos y nos comportamos igual en nuestro trabajo y en nuestra casa? no lo creo. Al igual que tampoco en Facebook exponemos nuestras cuitas o fallas personales amenos que nos sea imperante, en un pasillo del trabajo o en una reunión social tampoco lo hacemos.
Es para mi un prejuicio descartar la virtualidad por no considerarle "real". Porque lo que creemos como real tampoco lo es.
Podríamos mejor iniciar un debate sobre si la tendencia de la virtualidad es hiperrealista y este es el problema, el porqué los video-juegos más vendidos son aquellos que traen historias de la cotidianidad, si en lugar ya de ser fantasioso lo que hay en la red, cada vez tiende a ofrecer una realidad más real que la real, si se quiere. Eso es interesante de debatir, pero creo que el meollo del asunto es pensar que las redes sociales, del mundo 2.0 pueda crear una disociación subjetiva, o que las relaciones virtuales no logren en algún momento cruzar al cuerpo, o una experiencia de contacto no superflua.
La cuestión es que la realidad es una construcción, tanto individual como social,es inconsciente y consciente, cultural, etc. y se presenta en diversos escenarios: el laboral, el social, el educativo, el familiar y entre ellos el virtual, y como todo también tiene síntomas, y también hay locuras, y si es cierto, tal vez haya alguno que se crea Mr. Hyde, pero nunca es la mayoría.
Este cuerpo al que nos identificamos le agregamos cosas, sentimientos, historias, también nos identificamos a los otros ya sea por similitudes, o por vínculos de acuerdo a escenarios, familia, amigos, compañeros de trabajo, maestros, etc.
La identidad entonces es una ficción, algo que se construye voluntaria e involuntariamente. Hacemos de nuestro ser una especie de "avatar", que según la wikipedia, se denomina así a "una representación gráfica generalmente humana que se asocia a un usuario para su identificación...".
El avatar de nuestra vida se diferenciaba del virtual o el de internet porque al construirlo nos dabamos cuanta que nunca llegaría a ser lo que realmente queríamos o ahnelabamos ( por ejemplo mi avatar debía ser de un metro ochenta y medidas perfectas, o tal vez debía saber idiomas, pero mi avatar de la vida real no cumple ese ideal que me hice de él). Me refiero en pasado, cuando digo se diferenciaba, porque el tiempo de internet de hoy, es muy distinto del el de ayer.
Cuando apareció Internet, la virtualidad se prestaba masivamente a crear una nueva identidad, una que pudiera cumplir con ese Ideal, con esa personalidad idealizada. Se podía ser quien se quisiera y a los fines diversos, gracias al anonimato o a los seudónimos, o nicksnames. No es algo muy distinto de los escritores, actores, o todos aquellos que creaban personajes, sólo que ahora no requería mayor talento pero si algo de la tecnología.
Ese avatar virtual el del Ideal, tuvo un tiempo de vida ya caducado en su mayoría. Ahora hemos llegado a un tiempo, en el que el anonimato no es lo que se impone, por ejemplo. Ahora se rechaza el anonimato y por el contrario el empuje actual es a que te conozcan. El facebook y otras redes se sostienen por el hecho de poner datos personales: fotos, gustos, frases, ideas, enlaces, saberes y la conexión de esos contenidos con otros. Es en general más bien, un refuerzo o una extensión de lo que llamamos identidad, que es ficción igualmente tanto en el afuera como en el internet.
La virtualidad hoy en día hace parte lineal de la identidad, como la nacionalidad o el estilo de la ropa, cada vez más los "usuarios" usan las herramientas virtuales para relacionarse como lo harían en el afuera.
Usan por ejemplo una personalidad (o perfil) laboral para la red Linkedin, una personalidad social para el Facebook... y es que ¿somos los mismos y nos comportamos igual en nuestro trabajo y en nuestra casa? no lo creo. Al igual que tampoco en Facebook exponemos nuestras cuitas o fallas personales amenos que nos sea imperante, en un pasillo del trabajo o en una reunión social tampoco lo hacemos.
Es para mi un prejuicio descartar la virtualidad por no considerarle "real". Porque lo que creemos como real tampoco lo es.
Podríamos mejor iniciar un debate sobre si la tendencia de la virtualidad es hiperrealista y este es el problema, el porqué los video-juegos más vendidos son aquellos que traen historias de la cotidianidad, si en lugar ya de ser fantasioso lo que hay en la red, cada vez tiende a ofrecer una realidad más real que la real, si se quiere. Eso es interesante de debatir, pero creo que el meollo del asunto es pensar que las redes sociales, del mundo 2.0 pueda crear una disociación subjetiva, o que las relaciones virtuales no logren en algún momento cruzar al cuerpo, o una experiencia de contacto no superflua.
La cuestión es que la realidad es una construcción, tanto individual como social,es inconsciente y consciente, cultural, etc. y se presenta en diversos escenarios: el laboral, el social, el educativo, el familiar y entre ellos el virtual, y como todo también tiene síntomas, y también hay locuras, y si es cierto, tal vez haya alguno que se crea Mr. Hyde, pero nunca es la mayoría.
martes, 24 de mayo de 2011
CONTINUACIÓN...
Ir a la Primera Parte.

Hasta aquí, entonces, no hay diferencias con los otros espacios de intercambio social, por ejemplo un pasillo del trabajo o la escuela, donde encuentro gente conocida, gente amiga, y dependiendo del tipo de relación, evalúo qué quiero mostrar de eso que creo que soy y a quién. No se trata de cualquiera, se trata de los que se eligen y de las prácticas de privacidad, que como en lo cotidiano, deben administrarse y se hace usando la misma ecuación clínica que he usado para relacionarme con el Otro y con los otros, ya sea mi neurosis, mi perversión, o mi psicosis.

El yo facebookeano.
El Facebook es una nueva lectura y escritura de lo cotidiano. Es un espacio ya lleno de significado en sí mismo. Podríamos decir que es un dispositivo, un dispositivo discursivo (si tenemos a Foucault y a Deleuze presentes), un dispositivo donde hay elementos lingüísticos y no lingüísticos, que aunque se establecen desde un lugar innegablemente especular produce modificaciones en el discurso.
Por ejemplo, podemos decir que Facebook es un lugar, y lo decimos así, porque ya tiene una instancia física en nuestro lenguaje, “búscanos en Facebook”, “te veo en Facebook”, “actualizaste tu Facebook”, “te vi en Facebook”… etc. En este lugar se ha discutido lo que se llamarían también las Políticas de Privacidad, pero esto ha tenido cierta evolución…y es que en los comienzos se inventaban los nicks, y se cuidaba muy bien no dar ningún dato que permitirá el contacto entre los que socializaban. La cuestión era la de conocer gente de la que no se sabía nada previamente.
Ahora se construye un sims o avatar, una identidad virtual que trata de unir ficción y realidad, de buscar en recursos imaginarios para representar eso que yo creo que soy, sabemos que el yo no es más que una ficción contenida en el lenguaje de igual forma.

Facebook cambió las reglas ahora, (insisto en su paradigma, no en su originalidad, tal vez hubo otras páginas antes). Hoy ha cambiado la dirección de esta identidad virtual y el anonimato es justamente algo no aceptado en los códigos de interacción social virtual. Insisto en el termino interacción, que hay que separar del sujeto espectador, que consume desde otro lugar estos medios web.
La cuestión es que ya no es la masa del número anónimo, en el que soy uno más, sino el narcisismo de mostrar quién soy, a los otros, masivamente.
En el desarrollo de esta nueva identidad virtual, los mismos otros, pequeños pares imaginarios, llamados usuarios, se regulan en vías del Yo Ideal. Incluso podría decirse que la personalidad virtual es tan utilitaria a la vida cotidiana en la actualidad, que el tener múltiples personalidades virtuales u otros casos así, ya dejan entrever sintomatologías censuradas también por lo social.
Lo que descubre Facebook, aunque no es algo nuevo, es el goce de ser leído, la sensación que somos aprehendidos por el otro y qué esto nos da un ser, una identidad, de allí que las aplicaciones más usadas, (que son pequeños sub programitas que tienen alguna temática) sean aquellas que te definan o representen…. Mi favorito se llama Divan el Terrible.
Es decir el fenómeno de masas en Facebook, es el del narcisismo imperante de la época. Es la búsqueda incesante de encontrar en lo que lee el otro de mí, eso que me dirá quién soy.

Tenemos que además esto se da a partir de imágenes, son todas imágenes. La imagen vino al lugar de la cosa, ya no es la palabra, esa que se escribe o se inscribe, sino que es el triunfo de la visión frente a todos los demás sentidos, es la cosificación de lo visual, igualmente esto como decía Freud, en el Malestar en la Cultura, no me da a pensar que hay garantías que los tiempos anteriores eran mejores…. ¿o acaso la cosificación es exclusiva de la era tecnológica?
Pero miremos las particularidades de la época, Facebook las encierra todas: En esta nueva economía psíquica el sujeto pretende obtener el placer inmediato, las relaciones son efímeras, hay respuestas a cualquier pregunta, aún a la no hecha. Pero por otro lado se comparten ideas, creaciones, libros, gustos, proyectos propios, y esto incrementa las vías de la creación también.
Tenemos claro que no se trata del deseo en todos los casos, sino que es más bien un artilugio más que hace el sujeto, para procurarse el alivio o la aligeración de las frustraciones de la vida, para evadir la angustia o la insoportable verdad de no tener ningún sentido, al igual que lo es el arte, la religión o las toxicomanías. Pero a sabiendas que Facebook ofrece algo más, que no es sólo lo lúdico o el carácter de distracción y comunicación, sino la posibilidad de construir una identidad virtual que socializa, aún a los menos talentosos...o creyentes.
La información que cuenta
En el libro: “¿Por qué las mujeres escriben más cartas de las que envían?” del colega Darian Leader, él plantea que la diferencia entre los hombres y los animales no es solamente la capacidad de cognición, sino "que solo los humanos son los que habitualmente giran hacia otro humano para preguntarle ¿Qué estás pensando?". Pues Facebook nos lo pregunta desde su inicio.
Y es que Facebook refleja el problema del amor, como lo hace todo fenómeno masivo, como nos lo decía Freud en Psicología de las Masas:
"(…)los vínculos de amor (o expresado de manera más neutra, lazos sentimentales) constituyen también la esencia del alma de las masas...Lo que correspondería a tales vínculos está oculto, evidentemente, tras la pantalla, tras el biombo, de la sugestión. Para empezar, nuestra expectativa se basa en 2 reflexiones someras. La primera, que evidentemente la masa se mantiene cohesionada en virtud de algún poder. ¿Y a qué poder podría adscribirse ese logro más que al Eros...?"
El Eros de Facebook, se enmarca bajo la cifra. Toda su información se convierte en una estadística, una estadística del amor: cantidad de amigos, de etiquetas, de comentarios….
Nosotros analistas estamos allí convocados, a convertir a la cifra, al dato cuantitativo en chiste, en comedia. Freud nos propone esto como vía del amor…y además de traer el componente, que con la cifra y la pantalla de la sugestión pierde dimensión espacial: el cuerpo! El cuerpo ahora tendrá otro estatuto, el de aquel que viaja con Facebook 24 horas al día en su Blackberry, el de aquel que tendrá un elemento más del yo que lo invista, el virtual.
Sabemos que sacar al cuerpo, el de la materialidad, de la ecuación del Eros, es el cambio radical más fuerte de cualquier subjetividad.
Pero por ello ha dejado de existir la libido que allí habita? Jamás!!! eso lo tenemos claro, esa es la diferencia radical de nuestra clínica, sabemos que la libido no se elimina, sólo sus vías cambian.
Los modos de la pulsión y los modos de tratarla por los sujetos han cambiado, las brechas generaciones nos dan cuenta de esto, como lo serán las revoluciones que se avecinan en el orden de la educación, de los códigos en las relaciones, de los nuevos síntomas que ya no serán más nuevos…sino que habrán otros, y es nuestro trabajo estar alertas y calcular lo incalculable, no en el orden de la cifra sino en el orden del amor.
Cuando hay que participar en Facebook
El tiempo de corte de una sesión, no debe ser algo programado, ni estandarizado, porque no tiene efecto, no del que nos interesa, cuando alguien dice algo o hay una interpretación que debe ser digerida, procesada sobretodo inconscientemente, allí es necesario un corte que marque, que censure que algo ha pasado, se ha dicho algo, se ha escuchado algo, y eso producirá un efecto.
La ausencia en Internet, es uno de los temas en los que nos quedamos la vez pasada...
Mi ausencia en este caso estuvo marcado por dos cortes a su vez, uno que da cuenta de mi estado civil y otro que es la apertura de mi ausencia en Buenos Aires, pues me iré a residir a España, y como último encuentro en esta etapa, me presenté en el Congreso de la Asociación de Salud Mental, hablando de Facebook.
Con respecto al primer corte, mi casamiento, debo contar una anécdota que me permitirá luego hablar de las nuevas reglas a a partir de las funciones del 2.0. Mi madre me llamó consternada, pues mi familia reclamaba el que no hubieran sido etiquetados en la invitación al evento en el Facebook y me pidió expresamente que lo hiciera como un favor social, como si la forma actual de "participar" un evento es ahora por este medio. en un momento me sorprendí de estar hablando sobre desencuentros de Facebook con mi madre, pero finalmente lo hice, no era ningún aprieto realmente.

Respecto al segundo, va a continuación el texto que presenté y que encierra mi inquietud acerca de este tema, no obviamente sin hacer algún corte.
EL MUNDO DESPUÉS DE FACEBOOK (Primera Parte)
El tercer país del mundo en tamaño de población, después de China e India, se llama Facebook. Para abril de 2011, Facebook, qué no necesita presentación, tal vez si, instrucciones, tenía 610.736.920 usuarios registrados, es decir que si las cosas en el mundo fueran equitativas y todos tuviéramos Internet, podríamos decir que uno de cada siete habitantes del planeta están inscritos en esta red.
Cada sesenta segundos en Facebook los usuarios envían 230.000 mensajes, actualizan 95.000 veces su estatus, escriben 80.000 mensajes en sus muros, etiquetan 65.000 fotos, comparten 50.000 links y hacen clic en el botón de “Me gusta” medio millón de veces. Ha sido traducido por más de 300.000 voluntarios a 100 idiomas y sus desarrolladores pertenecen a casi 190 países diferentes.
Facebook además pasará a la historia no sólo por conectar a tanta gente desde diversos lugares, sino también lo hará como un instrumento de otras historias. En los 18 días que antecedieron la renuncia de Mubarak en Egipto, y siendo su lugar de inicio, los manifestantes usaron Facebook para organizarse, propagaron recetas para inmunizarse a los gases lacrimógenos, y contrarrestaron la propaganda del régimen. Facebook permitió la unidad de grupos tan distintos como la Hermandad Musulmana y los Cristianos Coptos, por ejemplo, y aunque fue censurado, fue el instrumento vital de la revolución egipcia.
En el día a día, cada sujeto usa de manera diferente el Facebook, y también es diferente la importancia que tiene en sus actividades cotidianas y en su vida psíquica. Esto es el uno por uno, pero partimos que Facebook es una puerta que abre a un mundo virtual y del cual el sujeto se vuelve cada vez más dependiente.
¿Pero cómo pensar Facebook, desde un lugar clínico?
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martes, 5 de abril de 2011
La Historia en la era 2.0

Trás un excelente articulo que se publicó en el diario La Nación sobre la memoria que no se borra en la internet, me quedé pensando en la construcción de la historia en esta nueva época.
El articulo ciertamente hace referencia a una de las cuestiones que más resuenan, después del miedo a perder la privacidad en las redes sociales y es la cibermemoria. Incluso ya hoy, y como menciona el artículo de la Nación, hay páginas especializadas en borrar los rastros que hayamos dejado en el cybermundo. Es ciertamente otra captura capitalista de algo que nos puede llegar a angustiar enormemente: que toda nuestra vida, toda esté en imagenes en la red, aún cuando hoy querramos publicarlas, hoy con 20 años y no con 30 o 40, hoy casada y no divorciada, hoy como soy y no como seré mañana...
El articulo ciertamente hace referencia a una de las cuestiones que más resuenan, después del miedo a perder la privacidad en las redes sociales y es la cibermemoria. Incluso ya hoy, y como menciona el artículo de la Nación, hay páginas especializadas en borrar los rastros que hayamos dejado en el cybermundo. Es ciertamente otra captura capitalista de algo que nos puede llegar a angustiar enormemente: que toda nuestra vida, toda esté en imagenes en la red, aún cuando hoy querramos publicarlas, hoy con 20 años y no con 30 o 40, hoy casada y no divorciada, hoy como soy y no como seré mañana...
Esta memoria total, nos recuerda al cronométrico y memorioso Funes borgiano, el cuento de 1944. Aquel personaje que acumulaba información y que de tanto, ya no era capaz de subjetivar tantas cosas y no podía ni discernir si tantos detalles eran acerca de una misma cosa...
Con el mundo de la Web, sucede algo parecido, hay memoria, si le llamamos al perene almacenamiento de información y ocurren dos cosas principalmente:La primera es que en el relato de lo que acontece, está acompañado por imagenes o es la imagen en si misma la protagonista y la segunda cosa es que llega a nosotros en el mismo instante en el que ocurre.
Hay, además ahora diferencias con lo que fue el testimonio televisivo y es que ahora podemos revivirla cuantas veces se hace un click, y se puede comentar o interactuar con otros que ven lo mismo, participar u opinar.

Algunos recordamos la invasión a Irak televisada, el ataque a las Torres Gemelas, el impactó de tener imagenes que acompañaran el suceso histórico que seguramente le mostraremos a nuestros hijos o nietos.
Esto ya implica un movimiento en la historia como ficción. La historia siempre es ficción, no porque sea mentira sino porque es el producto de la construcción de las "verdades" de todos, en tanto asi tenemos la religión, la historia social, la cultura. Ahora en cambio el dueño y señor de la verdad es la imagen, por encima del relato de los que incluso vivieron el hecho mismo...
Parece que todo lo que escribo siempre va al mismo punto, a un mundo de la Imagen. Parece un viejo eslogan donde se dice la imagen es nada, pero en total oposición, ahora la imagen es Todo. Y es fácil de capturar, pero muy dificil de refutar o de reemplazar...
Desde el psicoanálisis también se concibe que en la construcción de la historia de cada persona hay un dominio de la percepción, cuya autoridad se impone a la experiencia misma, incluso nuestras primeras representaciones vienen de un tercero, aprendemos a hablar en tercera persona antes que en primera, es la captura del reflejo que vemos...es la captación a partir de la imagen del otro. (eso lo ha tenido muy claro la publicidad, que sabe que la condición humana es mirar al otro, querer lo que tiene el otro....)

Ahora el problema es darle la categoria de verdad a una imagen, a las imagenes, y olvidarnos del relato, del contexto, incluso del olvido, de la exagenración de las múltiples subjetividades, y que tambien donde hay verdad hay mentira. Pensemos en la historia, la que nos enseñaron, la de Bolivar y San Martín. imaginemos que era la época de youtobe, seguiria siendo la historia tal y como la conocemos?...
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lunes, 21 de febrero de 2011
Sobre los Vinculos en Facebook.

Es evidente que no todos los intercambios hacen vínculos. Partimos de esa base.
La confusión grande ocurre a cada click. El sentimiento de búsqueda es insaciable en el mundo 2.0, esto es otro efecto de la época: yo escribo un blog, esperando que me lean, posteamos en el twitter, en el Facebook esperando un comentario, esa mínima sensación (acumulativa, cuántitativa) de que no estamos solos.
No estamos hechos para estar solos, cada sujeto se constituye con el otro (en una mayor rigurosidad, se constituye con los otros, es decir con los pares y a su vez con el Otro, y se pone con mayúscula intencionalmente porque el Otro, es con la cultura, el lenguaje, las palabras, esas que pasan de una generación a otra...todo ese mundo simbólico que nos antecede antes de nacer). Freud ya lo decía en Psicología de las Masas y Análisis del Yo: "En la vida anímica del individuo, el otro cuenta, con total regularidad, como modelo, como objeto, como auxiliar y como enemigo, y por eso desde el comienzo mismo la psicología individual es simultáneamente psicología social".
La relación en Facebook es distinta a lo que era en la época del chat, del anonimato, del riesgo de conocer gente que no se conoce... en el Facebook está el concepto de amigos, de amigos de amigos, de gente que se le permite la entrada.
Aquí hago un alto, porque debo confesar que si yo hablo de Facebook lo hago desde un lugar, que ha sido llamado de Inmigrante Digital, es decir aquellos que en oposición a los llamados Nativos Digitales, no nacimos conociendo Internet.

Esta distinción ha sido hecha por Mark Prensky, quien de manera más bien descriptiva, habla de cómo los Nativos Digitales están acostumbrados a recibir información de un modo rápido, les gusta los procesos en paralelo y trabajar en múltiples tareas a la vez. Para ellos no hay una pregunta acerca de la tecnología, no es una cuestión a problematizar, sino algo natural como un instrumento para aprehender el mundo. Es muy interesante este concepto, ya que la educación, la crianza, las relaciones con aquellos para los que todo esto es natural, está transformándose y ha de hacerlo, pues los sujetos ya no son los mismos. (Sobre la educación en poblaciones nativas digitales, ya hablaré luego)
Los Inmigrantes Digitales, los define como aquellos que no nacieron en el mundo digital, pero que adoptaron mucho o la mayoría de los aspectos de la nueva tecnología. Aprendieron a adaptarse a su ambiente con un pie en el pasado. Prensky dice " El acento del inmigrante digital, puede ser visto en cuestiones como acudir a Internet para buscar información en segundo lugar, antes que en primero o leer el manual de un programa sin asumir que el mismo programa mismo nos enseña cómo usarlo... es aprender un lenguaje del que no somos nativos".
Yo soy inmigrante por opción y al parecer entonces digital también, (Colombiana residente en Argentina, Psicoanalista hablando de tecnología) pues he nacido en 1979 justo en el margen del inicio de la tecnología digital como consumo, pero ciertamente me he interesado no sólo en usarlos, sino en captar cómo ha revolucionado el decir de los pacientes o mi relación con los otros... y esta molestia de no aceptar entre colegas que algo está pasando con la subjetividad actual...
Facebook y sus vínculos.
En eso estábamos.
No es lo mismo los vínculos (no hablo de lazos) que se crean siendo Nativos que Inmigrantes. El inmigrante aún le hace ruido ciertas cosas, tuvo enamoramientos por ejemplo en el que el cuerpo estaba mayormente involucrado, y no la idea de la virtualidad como un espacio de encuentro, era necesario el contacto, la mirada, porque se sabía que el cuerpo cambiaba todo, si estaba de por medio.
Pero el cuerpo siempre tuvo inconvenientes, siempre era censurado, controlado desde otras instituciones (educativas, religiosas, familiares, de salud) Ahora el cuerpo está en otro lugar distinto, ya no hay la censura, ni la renuncia que antes se hacía a gozar del cuerpo, ya sea por ideales religiosos, por la culpa neurótica, etc. Se habla de masturbación como de recetas para ñoquis (por favor no hacer asociaciones). Y el cuerpo ha quedado entrampado en un espacio del que aún no se entiende las reglas.
La cultura nos dice Feud, es aquello que "designa toda la suma de operaciones y normas que distancian nuestras vidas de las de nuestro antepasados los animales (la transformación de los instintos) y que sirven a dos fines: la protección del ser humano frente a la naturaleza y la regulación de los vinculos reciprocos entre los hombres..."
Estas operaciones y normas, se han transformado (desde el psicoanalisis hemos hablado de desfallecimiento de lo que antes sostenía un orden de las cosas, llamese Ideal o Padre). Cómo decía antes, ahora no se trata de la misma regulación, ni de los cuerpos, ni de sus vinculos. Ahora lo que ha cambiado radicalmente es que en el medio de ellos esta un objeto distinto al de siempre, llámese la computadora, Internet, Facebook, un mundo 2.0 donde por ejemplo se toma en cuenta el perfil, ese formulario de información que genera una identidad, que asigna un nombre (un nick) y además un tiempo entre medio: el tiempo de lo inmediato.
Este objeto,estos gadgets se vuelven obsoletos al segundo, siempre sale otro que puede "mejorar la calidad" del encuentro, un aparato que te actualiza todas las redes, con cámara, conferencia simultanea, etc. Esto más que ayudar realmente lo que genera es ansiedad.
La ansiedad de la respuesta, el tiempo que no espera,esto marca la época en todas sus formas: Hay ansiedad de una respuesta inmediata porque se supone que todos están conectados... sino, pasa algo: se interpreta, se hacen especulaciones.... y esto altera los vinculos de una manera inaudita.
Por otra parte, algo surge de estas nuevas interacciones, la gente escribe más (tal vez no mejor, pero más), se abren nuevas posibilidades de relacionarse con gente distinta, existe la sensación de acortar distancias y no sólo con la gente del exterior, sino también porque se postean cosas cotidianas, del día a día...
Es importante además decir que cada vinculo genera algo que podemos llamar el malentendido, está en la base de todos los vínculos. Este desencuentro puede estar en esa sensación de que no puedo con palabras expresar exactamente lo que quiero decir al otro, que además, me escucha de manera distinta a lo que yo pretendí decir...está en la base de la comunicación misma, y también se encuentra en el mundo 2.0.
Siempre se habla de cómo sin los gestos, ni el lenguaje corporal, los mensajes por internet, sms, etc, generan malentendidos (otros diran fallas en la comunicación). Para el psicoanálisis, esto es asi tambien en la comunicación diaria, esa que hacemos con nuestra pareja,nuestros padres, con el vecino, etc... las cosas, computador de por medio, no cambian, tal vez sólo las anécdotas.
No podemos culpar a Facebook o un sms de la ruptura de una pareja o una enemistad, sino por ofrecer nuevas vías de malentendidos, como lo es una charla, el telegrama o el teléfono... la transformación con el mundo 2.0 no está en la tontería de creer que es sólo un espacio para chusmear y nada más, está precisamente en los nuevos recorridos que los clásicos malentendidos hacen, pero sobretodo en la nueva forma de relacionarse con los otros desde una posición más horizontal y no vertical, como el mundo venía acostumbrado...
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lunes, 14 de febrero de 2011
El Mundo Después de Facebook
Un sólo post no será suficiente para hablar de Facebook y lo que rodeó el que haya transformado el mundo como lo conocemos, no sólo por eso... sino también porque este tema me interesa enormemente.
En las trampas que no se calculaban antes, ahora se bien que lo que ejerzo además de una reflexión, es publicidad misma.
Facebook no tiene publicidad directa, no vemos un anuncio de sus servicios en algún comercial propio, en alguna propaganda, ni siquiera en la famosa publicidad no tradicional. No la necesita.
Yo con esta reflexión, él con una charla, ella con el anuncio de que su producto está allí, hace más que suficiente. La única publicidad está dentro del Facebook mismo y es "invita amigos".
Ok. Somo amigos invitados y de paso le hago publicidad: no hay ninguna ingenuidad.
Pero antes de hablar de Facebook, hablaremos sobre este tiempo.
Sobre este tiempo
El mundo se hizo chico cuando se inventaron los medios de transporte. No era lo mismo estar en un pueblo cercano a otro conectado por caminos que transitaban caballos, a aquellos que se distanciaban de países o continentes. El invento de aviones, barcos, trenes y autos crearon autopistas que no son más que conexiones formando una red pequeña, luego más grande, pero en conclusión una red que implicaba el cuerpo.
No es cualquier cosa haber sacado al cuerpo de la ecuación de los vínculos interpersonales. En las últimas dos décadas, el cuerpo se vio transformado por lo virtual y no sin consecuencia.
Cuando el cuerpo ya no es necesario y tenemos un telégrafo que manda un mensaje, un teléfono con el que comunicarnos, la cuestión entre otras grandes cosas deja de ser un tema de distancia, para ser un tema de tiempo, se acortan los tiempos entre el mensaje y el receptor. No importa a qué distancia se esté, podemos mandar un mensaje, llamar, postear, escribir un correo, twitear.
Transformación #1: El tiempo y la Era de lo Inmediato

El cambio en el tiempo, se ve claramente en los niños de hoy. Pensar en la era arcaica del esfuerzo es hoy algo de abuelos, en la actualidad se vivencia una era de las ganas. (Dejemos apartado que ganas no es lo mismo que desear algo, también allí hay una cuestión de tiempo. Yo hoy tengo ganas de leer el diario, pero tal vez tenga el deseo de ser periodista).
Un niño ahora puede al mismo tiempo jugar un juego, leer sobre Alejandro Magno, hablar con un amigo en Korea y poner su tarea en Twiter en el que luego de un minuto obtuvo 60 respuestas sobre ello. Están con tantos estímulos visuales e informativos, que la única respuesta que encuentran del otro, es el de algún problema de Déficit de Atención, retraso madurativo porque no llegaron a aprender a leer y escribir en el tiempo que se estipulo por ejemplo, aunque manejan perfecto la Play o Internet. Y es que en esto muchos profesionales y padres no toman LA variable de que hoy existe una brecha generacional tan grande como nunca en nuestra historia.
Ser hijos de la era del esfuerzo, (que en ningún momento se puede pensar mejor), implicaba que nuestros padres, más aún nuestros abuelos, tenían un tiempo subjetivo, un tiempo propio muy distinto al actual. En el que había una distancia entre el objetivo y su conclusión. Ya sea para su fracaso o el éxito. El cortejo, las amistades poseían un tiempo de construcción distinto. El tener relaciones amorosas, encuentros sexuales, tratos comerciales, sociedades implicaba un tiempo más largo y una relación a ello mucho más sólida y perdurable debido a esto. Hoy en día y en virtud de los avances tecnológicos, la satisfacción a la que aspira el ser humano es a la inmediata, a una gratificación que se cumple sin espera. (Bauman)
Como psicoanalista y siguiendo a Lacan, creo que hay tres tiempos en el sujeto: instante para ver, tiempo para comprender y un momento para concluir.
El instante de ver, es exactamente eso, poner en panorámica los elementos de nuestro entorno, no sólo los visibles, también los emocionales. Es aquel, el de la percepción.
El tiempo de comprender, es aquel que captura lo que hemos percibido acerca de algo, aquel en el que le damos un sentido, una explicación a algo. Es un tiempo además de cálculo. Este es un atolladero más que una solución, este tiempo puede hacerse infinito, podemos darle sentido a todo y quedarnos el cálculo.
Y el tercer momento el de concluir, es el del acto. Del actuar no necesariamente impulsivo ya que hubo otros dos tiempos anteriores, sino de un acto como tal ya sea a beneficio o a perjuicio. Es como aquel libro que luego de su producción y su eterno escribir, por fin se publica.
Estos tiempos no corren en la actualidad de esta manera. Se salta muchas veces del instante de ver al de concluir. No hay espera, ya no se soporta la espera, en los niños se ve muy bien, no hay tolerancia y hay ganas. Lo crucial es que ahora y cada vez más, nuestra era es aquella que no tolera la espera. Ahora los padres tampoco la toleran: mientras compran el gadget que le ha pedido su hijo, paga las cuentas, responde un mail y habla con su esposa por el manos libres. Existe la sobrestimulación sólo que los adultos no toman Ritalin.
Ahora estamos bajo el imperio de el Instante de Ver: la mirada, ha enclipsado todo. Así es como juntamos dos cuestiones: el tiempo (que es ahora el instante, lo inmediato) y la mirada que es atravesada por la pantalla virtual.
Transformación #2: La era de la ventana.

Sherry Turkle, es socióloga y profesora de Ciencia, Tecnología y Sociedad del InstitutoTecnológico de Massachussetts, formada en psicoanálisis en Francia en los 70s, ha escrito un libro llamado: La Vida en la Pantalla, la Construcción de Identidad en la Era de Internet (a quien seguramente también mencionaré cuando hablemos de videojuegos)
Ahí habla de una cultura de la simulación, la cybercultura, en donde podemos ubicar en un espacio determinado nuestras fantasías, enredos, teorías, identidades, etc. como una reconducción de nuestra forma de construir la realidad ubicada en un lugar específico. Ella nos dice como la vida real es ya una ventana más en las múltiples ventanas que se abren en esta virtualidad, como si se dividieran las identidades y la vida real es una más de ellas.
No hay oposición en lo que es virtual y real, son sólo ventanas que como en un software se minimizan o maximizan. Es muy interesante ubicar al ordenador como un espacio de proyección nuevo donde ponemos nuestros propios dramas de manera muy distinta al de otros escenarios.
También nos señala, que el mismo ordenador ha cambiado con el correr del tiempo, en un principio, éste estaba al servicio de un ideal y el objetivo era la transparencia, la eficacia y el análisis y hora se ha dado paso a ideales más posmodernos atravesados por lo que ahora en en lugar de comunicación llamaríamos información.
Justamente Facebook nos muestra un ejemplo de este cambio. No hace mucho tiempo la tendencia era al anonimato, los nicks o apodos virtuales, protegiendo nuestra privacidad de algo que no se entendía muy bien como el Internet, queriendo mirar solamente, sin participar demasiado o exponernos mucho.
Con pautas claras, jugando con ciertas reglas de lo que quiere mostrar y saber del otro, Facebook captó además de la voyeur, la parte exhibicionista de la época, la fama lábil, la fotografía (instantánea), los diferentes perfiles, y la sensación de pertenencia de grupos virtualmente cerrados en los que abría la ventana para mirar y ser mirado.
Podemos ver como no sólo los vínculos de los otros se ha transformado, sino también nuestros vínculos con las maquinas, pero eso sería tema para otro post.
Por lo pronto seguiré hablando sobre Facebook en otra ocasión. Esto es todo por hoy, desde esta ventana. Minimicen y gracias.
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miércoles, 9 de febrero de 2011
SOBRE EL BLOG...

Los gadgets son aquellos objetos productos de la conjunción entre la ciencia y el capitalismo. Aquellos objetos cuya reproducción es constante e inagotable, y que vienen a hablar por nosotros, a ser parte de nuestra identidad, de nuestros vinculos, de nuestro diario habitar.
No son unos objetos cualquiera, son aquellos que causan en el sujeto necesidad y deseo y que ahora gobiernan toda la subjetividad moderna. Aunque algunos digan que no son de su alcance, que no les gustan o que los ignoran, dichos objetos ya marcan la realidad actual y la de todos.
Los objetos, los gadgets, aquellos generados por la ciencia, se nos imponen, son entradas a sintomas, es decir problemas, obstáculos, enredos, quejas pero a la misma vez son salidas a otros sintomas, o recursos ineludibles de creación, de nuevos vínculos, etc.
Entradas y salidas de nuestros enredos psiquicos y de nuestra relación con los otros...
Pero antes de comenzar un blog hablando de la intersección entre el psicoanalisis y la tecnólogía, para mi es importante intentar ubicar desde un lenguaje claro (que como el gadget, nos de la sensación de alcanzar algo, quizás un entendimiento), cuál es el lugar, la ética desde la cual me pararé para hablar de todo esto, que me seduce enormemente.
Los psicoanalistas en general, los que uno escucha embelezado desde su lugar de saber, han sido hasta ahora casi unos neoluditas, detractores de estos gadgets, que desde un lugar apocalíptico se juzga sólo por la alienación que éstos causan, enfocandose en los riesgos y no en los beneficios que han proporcionado. Un error grande porque el psicoanalísta no debe excluirse de este mundo: es más debe conocerlo, debe tener relación con él y debe a su vez soportar ser un objeto más del mercado, un objeto de intercambio capitalista, que alguna vez será descartado.
Sin lugar a dudas no voy a negar lo obvio, los psicoanalisitas hemos encarado la busqueda allí mismo en lo que no marcha, hemos sido la piedra en el zapato necesaria para reflexionar y plantearnos las preguntas que muchas veces se taponan con estos mismos objetos. Objetos que seamos claros, se convertiran algunas veces en condición de existencia de un sujeto.
No podemos negar tampoco el exceso que marcan los gadgets tanto en su producción, como en su consumo, (directamente proporcionales) y la sensación posterior de insatisfaccioón que ocurre cuando por fin los poseemos...esa sensación de que "eso" no suple aquello que en realidad queriamos, pero que no tenemos idea de qué se trata....
Pero no podemos quedarnos sólo en esto, ellos existen, se nos imponen y han transformado la subjetividad humana. Es ahora lo que trae con ellos lo que importa, en la medida que cambian las formas de relacionarnos: las redes sociales, los videojuegos, la tecnomedicina, internet 2.0, blogs, fotologs, nuevas formas en los vinculos amorosos y comerciales, etc..Mi proyecto es en conclusión el de acercar el psicoanalisis con una mente abierta a pensar sobre los alcances de esto que conllevan los gadgets y los gadgets en si mismos. Como mencioné antes son las dos formas de posicionarse frente al tema: conocer e implicarse y aceptar que a su vez somos eso. Asi llevaré la bandera del deseo, tratare de entender como puede ser una herramienta y no un taponador, como todo esto es un instrumento de deseo y no su aniquilador... ¿será esto posible?
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