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jueves, 29 de septiembre de 2011

PSICOBLOG 2.0 EN FACEBOOK

Bueno, siguiendo la coherencia del tema, he abierto una página en Facebook para complementar la información y la dinámica de los posts. He recibido muchos comentarios positivos acerca del tema, en general a partir de mi página privada. Me parece un buen comienzo, ahora el horizonte que propongo luego de una construcción significativa sea más "interactiva" y participativa.

ME GUSTA!



miércoles, 28 de septiembre de 2011

Prejuicios 2.0 LATV vs SOCIAL MEDIA (el 2.0)


  • La Universidad de Virginia ha realizado una investigación sobre la exposición de niños a series de dibujos animados, y sus resultados han sido publicados en la revista Pediatrics. En ellos, la publicidad en este caso negativa, va dirigida a Bob Esponja. Este pobre icono marítimo, de dudosa sexualidad, sale muy mal parado cuando niños de cuatro años de edad vieron nueve minutos de esta serie y luego tuvieron problemas para la resolución de la evaluación. 
    Ahora bien, en la investigación fueron catalogados tanto Bob como los niños en una encerrona diagnóstica: Bob causa según el estudio, déficit de atención y dificultades para resolver problemas. La conclusión ha sido que es una serie muy rápida y que no tiene ninguna relación con lo real, osea peca de exceso de fantasía. 
    Los niños de seis años a los que va dirigido la serie de estos crustáceos, se quedaran sin verlo, por sus amigos menores, y la serie adquirirá una mejor publicidad entre los adultos que buscan aquello que está mal catalogado o prohibido y la serie se transformará. Pobres todos.
    La pobreza  está en lo qué investigan, ya no decir de sus métodos. Aunque la mayor reina de la pobreza seguirá siendo sin duda la caja boba: la televisión y no me refiero ni a Bob Esponja, ni a muchas series o documentales de una calidad impecable. Sino a la televisión del día a día, llámese Showmatch en Argentina, Sálvese quien pueda en España, etc. (los programas más vistos)




    Si, si, entonces hay que aceptar que el contenido se ha incrementado pero su calidad siempre ha estado en decadencia, tanto que ahora se crítica el exceso de fantasía, tal vez sean teóricos de la época del Reallity. 
    Ahora me resulta llamativo que mucha gente tenga prejuicios acerca de internet  y a lo que Social Media se refiere, como "siempre está pegado a esa maquina", "está todo el tiempo con los jueguitos, los amiguitos en el ordenador, etc, etc", y muchos de los que critican pueden pasar horas, pasivos, viendo TV, y muchas veces TV chatarra, esa que engorda, marea, intoxica y no produce absolutamente nada nuevo.
    No voy a ser la defensora de una tecnología u otra, (aunque creo que me es imposible, como denota el párrafo anterior) pero sí lo seré de una posición a otra: la posición del espectador.
    Como espectador de TV, el sujeto es pasivo. Aunque haya una elección de canales por ejemplo, la relación con el contenido es direccional hasta cierto punto, el mensaje llega al receptor, pero éste no participa en la construcción de los contenidos, es una millonésima opinión en el famoso Rating.
    El Social Media ya por definición plantea una posición al espectador totalmente distinta: es todo un "medio" en donde la construcción del contenido es generada mayormente por el espectador, en este caso lo llaman "usuario". Esto cambia radicalmente al individuo frente a las comunicaciones, su relación no es sólo pasiva frente al Otro (la TV) sino que participa y comparte democráticamente a partir de las herramientas propuestas, (que eso conlleve a otros nuevos problemas o síntomas, será tema de nuevos posts), y aunque es también a debatir la calidad de lo que se lee en internet y en lo social media, es cierto que  incita más a la lectura en sus nuevos formatos que la TV. 



    Si me estás leyendo, entenderás el punto.
    Una tecnología no excluirá a otra, no es el fin de la televisión, pero si de su reinado, y como en los concursos de belleza, esta era una reina de dudoso contenido 

jueves, 22 de septiembre de 2011

Prejuicios 2.0 Lo real y lo virtual.


Uno de los criterios que más causan polémica acerca de la virtualidad e internet, es la escisión que puede causar tener "dos vidas paralelas: el que se "es" por internet, sea por redes sociales, chats, etc. abstraido del cuerpo y el que se "es" en la realidad, el que posee el cuerpo.

Consideramos a la virtualidad como un alter ego. Es el primer concepto que tenemos de ello. Pensemos algo más sobre esto: la palabra alter ego, viene del latín y significa "otro yo", y se asocia a lo que comúnmente en psicología o psiquiatría se llama Trastorno Disociativo, (aparece así en el DSMIV)

No quiero ser reduccionista con este aspecto clínico, así que aclaro que estoy subrayando la patologización común de la virtualidad, y tomo la definición de Trastorno Disociativo como la "desconexión del yo de aspectos centrales de la experiencia"

1º prejuicio: La virtualidad no es real, la realidad no es virtual.

Nos dan dos pistas entonces, el alter ego es un trastorno de la identidad. Por ende, la identidad se trastorna de lo que alguien o algo estipulo como normal.

Cómo se estructura la identidad? la identidad tiene que ver con algo de verdad?

Pues no. Es famoso la conocida frase "conocerse a sí mismo" y es ciertamente muy aplicable pues la idea es que uno no se conoce, uno cree que se conoce, que conoce esa identidad que cubre el cuerpo en el que nos movemos diariamente. Ese "es" o "si mismo", es lo que intentamos descubrir todo el tiempo.

Recuerdan el famoso juego terapéutico que sale en algunas películas sobre "quién eres", pregunta el terapeuta, "soy Angela" respondo, en este caso... "ese es tu nombre pero quién eres?", "soy una psicóloga", "eso es a lo que te dedicas, pero quién eres?"... y asi sucesivamente sin llegar a una respuesta más que la del terapeuta que dice (y con gesto de éxito) "exacto, tienes que saber quién eres".

Lo que ha descubierto este juego (ya un cliché), es que luego de levantar capas de lo que forma una  identidad, como el nombre, la nacionalidad, los gustos, la profesión, etc... no quedan palabras. (tal vez la de soy un mamífero parlante, pero no suena bien) . En el trasfondo de la cosa, no hay nada.No somos nada, y esto es un poco insoportable de entender.

 La identidad es una construcción, es un abrigo que nos ponemos, la identidad es imaginaria, es ficticia y necesaria.

La identidad se construye como el primer eslabón para ser sociable, primero me identifico a un cuerpo. Este cuerpo que es mío, lo llevo puesto. Lo puedo querer mucho o poco, pero se reconoce como propio (sino es así estamos en el campo de la locura). Ahora bien, eso también es una ficción, pues la imagen del cuerpo propio que yo tengo no tiene que ver con la que es en realidad, a quién no le ha pasado que al mirarse en una serie de espejos, esos que te dan la idea de vista panorámica de ti, se sorprende porque la imagen no corresponde con la que se tiene diariamente de si mismo? o cuando escuchamos nuestra voz en alguna grabación o vídeo sentimos esa extraña sensación de que no somos eso...



Este cuerpo al que nos identificamos le agregamos cosas, sentimientos, historias, también nos identificamos a los otros ya sea por similitudes, o por vínculos de acuerdo a escenarios, familia, amigos, compañeros de trabajo, maestros, etc.

La identidad entonces es una ficción, algo que se construye voluntaria e involuntariamente. Hacemos de nuestro ser una especie de "avatar", que según la wikipedia, se denomina así a "una representación gráfica generalmente humana que se asocia a un usuario para su identificación...".

El avatar de nuestra vida se diferenciaba del virtual o el de internet porque al construirlo nos dabamos cuanta que nunca llegaría a ser lo que realmente queríamos o ahnelabamos ( por ejemplo mi avatar debía ser de un metro ochenta y medidas perfectas, o tal vez debía saber idiomas, pero mi avatar de la vida real no cumple ese ideal que me hice de él). Me refiero en pasado, cuando digo se diferenciaba, porque el tiempo de internet de hoy, es muy distinto del el de ayer.

Cuando apareció Internet, la virtualidad se prestaba masivamente a crear una nueva identidad, una que pudiera cumplir con ese Ideal, con esa personalidad idealizada. Se podía ser quien se quisiera y a los fines diversos, gracias al anonimato o a los seudónimos, o nicksnames. No es algo muy distinto de los escritores, actores, o todos aquellos que creaban personajes, sólo que ahora no requería mayor talento pero si algo de la tecnología.

Ese  avatar virtual el del Ideal, tuvo un tiempo de vida ya caducado en su mayoría. Ahora hemos llegado a un tiempo, en el que el anonimato no es lo que se impone, por ejemplo. Ahora se rechaza el anonimato y por el contrario el empuje actual es a que te conozcan. El facebook y otras redes se sostienen por el hecho de poner datos personales: fotos, gustos, frases, ideas, enlaces, saberes y la conexión de esos contenidos con otros. Es en general más bien, un refuerzo o una extensión de lo que llamamos identidad, que es ficción igualmente tanto en el afuera como en el  internet.





La virtualidad hoy en día hace parte lineal de la identidad, como la nacionalidad o el estilo de la ropa, cada vez más los "usuarios" usan las herramientas virtuales para relacionarse como lo harían en el afuera.

 Usan por ejemplo una personalidad (o perfil) laboral para la red Linkedin, una personalidad social para el  Facebook... y es que  ¿somos los mismos y nos comportamos igual en nuestro trabajo y en nuestra casa? no lo creo. Al igual que tampoco en  Facebook exponemos nuestras cuitas o fallas personales amenos que nos sea imperante, en un pasillo del trabajo o en una reunión social tampoco lo hacemos.

Es para mi un prejuicio descartar la virtualidad por no considerarle "real". Porque lo que creemos como real tampoco lo es.
Podríamos mejor iniciar un debate sobre si la tendencia de la virtualidad es hiperrealista y este es el problema, el porqué los video-juegos más vendidos son aquellos que traen historias de la cotidianidad, si en lugar ya de ser fantasioso lo que hay en la red, cada vez tiende a ofrecer una realidad más real que la real, si se quiere. Eso es interesante de debatir, pero creo que el meollo del asunto es pensar que  las redes sociales, del mundo 2.0 pueda crear una disociación subjetiva, o que las relaciones virtuales no logren en algún momento cruzar al cuerpo, o una experiencia de contacto no superflua.

La cuestión es que la realidad es una construcción, tanto individual como social,es  inconsciente y consciente, cultural, etc. y se presenta en diversos escenarios: el laboral, el social, el educativo, el familiar y entre ellos el virtual, y como todo también tiene síntomas, y también hay locuras, y si es cierto, tal vez haya alguno que se crea Mr. Hyde, pero nunca es la mayoría.

martes, 24 de mayo de 2011

CONTINUACIÓN...




EL MUNDO DESPUÉS DE FACEBOOK (Segunda Parte)

Ir a la Primera Parte.

El yo facebookeano.


El Facebook es una nueva lectura y escritura de lo cotidiano. Es un espacio ya lleno de significado en sí mismo. Podríamos decir que es un dispositivo, un dispositivo discursivo (si tenemos a Foucault y a Deleuze presentes), un dispositivo donde hay elementos lingüísticos y no lingüísticos, que aunque se establecen desde un lugar innegablemente especular produce modificaciones en el discurso.
Por ejemplo, podemos decir que Facebook es un lugar, y lo decimos así, porque ya tiene una instancia física en nuestro lenguaje, “búscanos en Facebook”, “te veo en Facebook”, “actualizaste tu Facebook”, “te vi en Facebook”… etc. En este lugar se ha discutido lo que se llamarían también las Políticas de Privacidad, pero esto ha tenido cierta evolución…y es que en los comienzos se inventaban los nicks, y se cuidaba muy bien no dar ningún dato que permitirá el contacto entre los que socializaban. La cuestión era la de conocer gente de la que no se sabía nada previamente.
Ahora se construye un sims o avatar, una identidad virtual que trata de unir ficción y realidad, de buscar en recursos imaginarios para representar eso que yo creo que soy, sabemos que el yo no es más que una ficción contenida en el lenguaje de igual forma.

Hasta aquí, entonces, no hay diferencias con los otros espacios de intercambio social, por ejemplo un pasillo del trabajo o la escuela, donde encuentro gente conocida, gente amiga, y dependiendo del tipo de relación, evalúo qué quiero mostrar de eso que creo que soy y a quién. No se trata de cualquiera, se trata de los que se eligen y de las prácticas de privacidad, que como en lo cotidiano, deben administrarse y se hace usando la misma ecuación clínica que he usado para relacionarme con el Otro y con los otros, ya sea mi neurosis, mi perversión, o mi psicosis.
Facebook cambió las reglas ahora, (insisto en su paradigma, no en su originalidad, tal vez hubo otras páginas antes). Hoy ha cambiado la dirección de esta identidad virtual y el anonimato es justamente algo no aceptado en los códigos de interacción social virtual. Insisto en el termino interacción, que hay que separar del sujeto espectador, que consume desde otro lugar estos medios web.
La cuestión es que ya no es la masa del número anónimo, en el que soy uno más, sino el narcisismo de mostrar quién soy, a los otros, masivamente.
En el desarrollo de esta nueva identidad virtual, los mismos otros, pequeños pares imaginarios, llamados usuarios, se regulan en vías del Yo Ideal. Incluso podría decirse que la personalidad virtual es tan utilitaria a la vida cotidiana en la actualidad, que el tener múltiples personalidades virtuales u otros casos así, ya dejan entrever sintomatologías censuradas también por lo social.
Lo que descubre Facebook, aunque no es algo nuevo, es el goce de ser leído, la sensación que somos aprehendidos por el otro y qué esto nos da un ser, una identidad, de allí que las aplicaciones más usadas, (que son pequeños sub programitas que tienen alguna temática) sean aquellas que te definan o representen…. Mi favorito se llama Divan el Terrible.
Es decir el fenómeno de masas en Facebook, es el del narcisismo imperante de la época. Es la búsqueda incesante de encontrar en lo que lee el otro de mí, eso que me dirá quién soy.


Tenemos que además esto se da a partir de imágenes, son todas imágenes. La imagen vino al lugar de la cosa, ya no es la palabra, esa que se escribe o se inscribe, sino que es el triunfo de la visión frente a todos los demás sentidos, es la cosificación de lo visual, igualmente esto como decía Freud, en el Malestar en la Cultura, no me da a pensar que hay garantías que los tiempos anteriores eran mejores…. ¿o acaso la cosificación es exclusiva de la era tecnológica?
Pero miremos las particularidades de la época, Facebook las encierra todas: En esta nueva economía psíquica el sujeto pretende obtener el placer inmediato, las relaciones son efímeras, hay respuestas a cualquier pregunta, aún a la no hecha. Pero por otro lado se comparten ideas, creaciones, libros, gustos, proyectos propios, y esto incrementa las vías de la creación también.
Tenemos claro que no se trata del deseo en todos los casos, sino que es más bien un artilugio más que hace el sujeto, para procurarse el alivio o la aligeración de las frustraciones de la vida, para evadir la angustia o la insoportable verdad de no tener ningún sentido, al igual que lo es el arte, la religión o las toxicomanías. Pero a sabiendas que Facebook ofrece algo más, que no es sólo lo lúdico o el carácter de distracción y comunicación, sino la posibilidad de construir una identidad virtual que socializa, aún a los menos talentosos...o creyentes.
La información que cuenta
En el libro: “¿Por qué las mujeres escriben más cartas de las que envían?” del colega Darian Leader, él plantea que la diferencia entre los hombres y los animales no es solamente la capacidad de cognición, sino "que solo los humanos son los que habitualmente giran hacia otro humano para preguntarle ¿Qué estás pensando?". Pues Facebook nos lo pregunta desde su inicio.
Y es que Facebook refleja el problema del amor, como lo hace todo fenómeno masivo, como nos lo decía Freud en Psicología de las Masas:
"(…)los vínculos de amor (o expresado de manera más neutra, lazos sentimentales) constituyen también la esencia del alma de las masas...Lo que correspondería a tales vínculos está oculto, evidentemente, tras la pantalla, tras el biombo, de la sugestión. Para empezar, nuestra expectativa se basa en 2 reflexiones someras. La primera, que evidentemente la masa se mantiene cohesionada en virtud de algún poder. ¿Y a qué poder podría adscribirse ese logro más que al Eros...?"



El Eros de Facebook, se enmarca bajo la cifra. Toda su información se convierte en una estadística, una estadística del amor: cantidad de amigos, de etiquetas, de comentarios….
Nosotros analistas estamos allí convocados, a convertir a la cifra, al dato cuantitativo en chiste, en comedia. Freud nos propone esto como vía del amor…y además de traer el componente, que con la cifra y la pantalla de la sugestión pierde dimensión espacial: el cuerpo! El cuerpo ahora tendrá otro estatuto, el de aquel que viaja con Facebook 24 horas al día en su Blackberry, el de aquel que tendrá un elemento más del yo que lo invista, el virtual.
Sabemos que sacar al cuerpo, el de la materialidad, de la ecuación del Eros, es el cambio radical más fuerte de cualquier subjetividad.
Pero por ello ha dejado de existir la libido que allí habita? Jamás!!! eso lo tenemos claro, esa es la diferencia radical de nuestra clínica, sabemos que la libido no se elimina, sólo sus vías cambian.
Los modos de la pulsión y los modos de tratarla por los sujetos han cambiado, las brechas generaciones nos dan cuenta de esto, como lo serán las revoluciones que se avecinan en el orden de la educación, de los códigos en las relaciones, de los nuevos síntomas que ya no serán más nuevos…sino que habrán otros, y es nuestro trabajo estar alertas y calcular lo incalculable, no en el orden de la cifra sino en el orden del amor.