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La Universidad de Virginia ha realizado una investigación sobre la exposición de niños a series de dibujos animados, y sus resultados han sido publicados en la revista Pediatrics. En ellos, la publicidad en este caso negativa, va dirigida a Bob Esponja. Este pobre icono marítimo, de dudosa sexualidad, sale muy mal parado cuando niños de cuatro años de edad vieron nueve minutos de esta serie y luego tuvieron problemas para la resolución de la evaluación.Ahora bien, en la investigación fueron catalogados tanto Bob como los niños en una encerrona diagnóstica: Bob causa según el estudio, déficit de atención y dificultades para resolver problemas. La conclusión ha sido que es una serie muy rápida y que no tiene ninguna relación con lo real, osea peca de exceso de fantasía.Los niños de seis años a los que va dirigido la serie de estos crustáceos, se quedaran sin verlo, por sus amigos menores, y la serie adquirirá una mejor publicidad entre los adultos que buscan aquello que está mal catalogado o prohibido y la serie se transformará. Pobres todos.La pobreza está en lo qué investigan, ya no decir de sus métodos. Aunque la mayor reina de la pobreza seguirá siendo sin duda la caja boba: la televisión y no me refiero ni a Bob Esponja, ni a muchas series o documentales de una calidad impecable. Sino a la televisión del día a día, llámese Showmatch en Argentina, Sálvese quien pueda en España, etc. (los programas más vistos)Si, si, entonces hay que aceptar que el contenido se ha incrementado pero su calidad siempre ha estado en decadencia, tanto que ahora se crítica el exceso de fantasía, tal vez sean teóricos de la época del Reallity.Ahora me resulta llamativo que mucha gente tenga prejuicios acerca de internet y a lo que Social Media se refiere, como "siempre está pegado a esa maquina", "está todo el tiempo con los jueguitos, los amiguitos en el ordenador, etc, etc", y muchos de los que critican pueden pasar horas, pasivos, viendo TV, y muchas veces TV chatarra, esa que engorda, marea, intoxica y no produce absolutamente nada nuevo.No voy a ser la defensora de una tecnología u otra, (aunque creo que me es imposible, como denota el párrafo anterior) pero sí lo seré de una posición a otra: la posición del espectador.Como espectador de TV, el sujeto es pasivo. Aunque haya una elección de canales por ejemplo, la relación con el contenido es direccional hasta cierto punto, el mensaje llega al receptor, pero éste no participa en la construcción de los contenidos, es una millonésima opinión en el famoso Rating.El Social Media ya por definición plantea una posición al espectador totalmente distinta: es todo un "medio" en donde la construcción del contenido es generada mayormente por el espectador, en este caso lo llaman "usuario". Esto cambia radicalmente al individuo frente a las comunicaciones, su relación no es sólo pasiva frente al Otro (la TV) sino que participa y comparte democráticamente a partir de las herramientas propuestas, (que eso conlleve a otros nuevos problemas o síntomas, será tema de nuevos posts), y aunque es también a debatir la calidad de lo que se lee en internet y en lo social media, es cierto que incita más a la lectura en sus nuevos formatos que la TV.Si me estás leyendo, entenderás el punto.Una tecnología no excluirá a otra, no es el fin de la televisión, pero si de su reinado, y como en los concursos de belleza, esta era una reina de dudoso contenido
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miércoles, 28 de septiembre de 2011
Prejuicios 2.0 LATV vs SOCIAL MEDIA (el 2.0)
martes, 24 de mayo de 2011
CONTINUACIÓN...
Ir a la Primera Parte.

Hasta aquí, entonces, no hay diferencias con los otros espacios de intercambio social, por ejemplo un pasillo del trabajo o la escuela, donde encuentro gente conocida, gente amiga, y dependiendo del tipo de relación, evalúo qué quiero mostrar de eso que creo que soy y a quién. No se trata de cualquiera, se trata de los que se eligen y de las prácticas de privacidad, que como en lo cotidiano, deben administrarse y se hace usando la misma ecuación clínica que he usado para relacionarme con el Otro y con los otros, ya sea mi neurosis, mi perversión, o mi psicosis.

El yo facebookeano.
El Facebook es una nueva lectura y escritura de lo cotidiano. Es un espacio ya lleno de significado en sí mismo. Podríamos decir que es un dispositivo, un dispositivo discursivo (si tenemos a Foucault y a Deleuze presentes), un dispositivo donde hay elementos lingüísticos y no lingüísticos, que aunque se establecen desde un lugar innegablemente especular produce modificaciones en el discurso.
Por ejemplo, podemos decir que Facebook es un lugar, y lo decimos así, porque ya tiene una instancia física en nuestro lenguaje, “búscanos en Facebook”, “te veo en Facebook”, “actualizaste tu Facebook”, “te vi en Facebook”… etc. En este lugar se ha discutido lo que se llamarían también las Políticas de Privacidad, pero esto ha tenido cierta evolución…y es que en los comienzos se inventaban los nicks, y se cuidaba muy bien no dar ningún dato que permitirá el contacto entre los que socializaban. La cuestión era la de conocer gente de la que no se sabía nada previamente.
Ahora se construye un sims o avatar, una identidad virtual que trata de unir ficción y realidad, de buscar en recursos imaginarios para representar eso que yo creo que soy, sabemos que el yo no es más que una ficción contenida en el lenguaje de igual forma.

Facebook cambió las reglas ahora, (insisto en su paradigma, no en su originalidad, tal vez hubo otras páginas antes). Hoy ha cambiado la dirección de esta identidad virtual y el anonimato es justamente algo no aceptado en los códigos de interacción social virtual. Insisto en el termino interacción, que hay que separar del sujeto espectador, que consume desde otro lugar estos medios web.
La cuestión es que ya no es la masa del número anónimo, en el que soy uno más, sino el narcisismo de mostrar quién soy, a los otros, masivamente.
En el desarrollo de esta nueva identidad virtual, los mismos otros, pequeños pares imaginarios, llamados usuarios, se regulan en vías del Yo Ideal. Incluso podría decirse que la personalidad virtual es tan utilitaria a la vida cotidiana en la actualidad, que el tener múltiples personalidades virtuales u otros casos así, ya dejan entrever sintomatologías censuradas también por lo social.
Lo que descubre Facebook, aunque no es algo nuevo, es el goce de ser leído, la sensación que somos aprehendidos por el otro y qué esto nos da un ser, una identidad, de allí que las aplicaciones más usadas, (que son pequeños sub programitas que tienen alguna temática) sean aquellas que te definan o representen…. Mi favorito se llama Divan el Terrible.
Es decir el fenómeno de masas en Facebook, es el del narcisismo imperante de la época. Es la búsqueda incesante de encontrar en lo que lee el otro de mí, eso que me dirá quién soy.

Tenemos que además esto se da a partir de imágenes, son todas imágenes. La imagen vino al lugar de la cosa, ya no es la palabra, esa que se escribe o se inscribe, sino que es el triunfo de la visión frente a todos los demás sentidos, es la cosificación de lo visual, igualmente esto como decía Freud, en el Malestar en la Cultura, no me da a pensar que hay garantías que los tiempos anteriores eran mejores…. ¿o acaso la cosificación es exclusiva de la era tecnológica?
Pero miremos las particularidades de la época, Facebook las encierra todas: En esta nueva economía psíquica el sujeto pretende obtener el placer inmediato, las relaciones son efímeras, hay respuestas a cualquier pregunta, aún a la no hecha. Pero por otro lado se comparten ideas, creaciones, libros, gustos, proyectos propios, y esto incrementa las vías de la creación también.
Tenemos claro que no se trata del deseo en todos los casos, sino que es más bien un artilugio más que hace el sujeto, para procurarse el alivio o la aligeración de las frustraciones de la vida, para evadir la angustia o la insoportable verdad de no tener ningún sentido, al igual que lo es el arte, la religión o las toxicomanías. Pero a sabiendas que Facebook ofrece algo más, que no es sólo lo lúdico o el carácter de distracción y comunicación, sino la posibilidad de construir una identidad virtual que socializa, aún a los menos talentosos...o creyentes.
La información que cuenta
En el libro: “¿Por qué las mujeres escriben más cartas de las que envían?” del colega Darian Leader, él plantea que la diferencia entre los hombres y los animales no es solamente la capacidad de cognición, sino "que solo los humanos son los que habitualmente giran hacia otro humano para preguntarle ¿Qué estás pensando?". Pues Facebook nos lo pregunta desde su inicio.
Y es que Facebook refleja el problema del amor, como lo hace todo fenómeno masivo, como nos lo decía Freud en Psicología de las Masas:
"(…)los vínculos de amor (o expresado de manera más neutra, lazos sentimentales) constituyen también la esencia del alma de las masas...Lo que correspondería a tales vínculos está oculto, evidentemente, tras la pantalla, tras el biombo, de la sugestión. Para empezar, nuestra expectativa se basa en 2 reflexiones someras. La primera, que evidentemente la masa se mantiene cohesionada en virtud de algún poder. ¿Y a qué poder podría adscribirse ese logro más que al Eros...?"
El Eros de Facebook, se enmarca bajo la cifra. Toda su información se convierte en una estadística, una estadística del amor: cantidad de amigos, de etiquetas, de comentarios….
Nosotros analistas estamos allí convocados, a convertir a la cifra, al dato cuantitativo en chiste, en comedia. Freud nos propone esto como vía del amor…y además de traer el componente, que con la cifra y la pantalla de la sugestión pierde dimensión espacial: el cuerpo! El cuerpo ahora tendrá otro estatuto, el de aquel que viaja con Facebook 24 horas al día en su Blackberry, el de aquel que tendrá un elemento más del yo que lo invista, el virtual.
Sabemos que sacar al cuerpo, el de la materialidad, de la ecuación del Eros, es el cambio radical más fuerte de cualquier subjetividad.
Pero por ello ha dejado de existir la libido que allí habita? Jamás!!! eso lo tenemos claro, esa es la diferencia radical de nuestra clínica, sabemos que la libido no se elimina, sólo sus vías cambian.
Los modos de la pulsión y los modos de tratarla por los sujetos han cambiado, las brechas generaciones nos dan cuenta de esto, como lo serán las revoluciones que se avecinan en el orden de la educación, de los códigos en las relaciones, de los nuevos síntomas que ya no serán más nuevos…sino que habrán otros, y es nuestro trabajo estar alertas y calcular lo incalculable, no en el orden de la cifra sino en el orden del amor.
Cuando hay que participar en Facebook
El tiempo de corte de una sesión, no debe ser algo programado, ni estandarizado, porque no tiene efecto, no del que nos interesa, cuando alguien dice algo o hay una interpretación que debe ser digerida, procesada sobretodo inconscientemente, allí es necesario un corte que marque, que censure que algo ha pasado, se ha dicho algo, se ha escuchado algo, y eso producirá un efecto.
La ausencia en Internet, es uno de los temas en los que nos quedamos la vez pasada...
Mi ausencia en este caso estuvo marcado por dos cortes a su vez, uno que da cuenta de mi estado civil y otro que es la apertura de mi ausencia en Buenos Aires, pues me iré a residir a España, y como último encuentro en esta etapa, me presenté en el Congreso de la Asociación de Salud Mental, hablando de Facebook.
Con respecto al primer corte, mi casamiento, debo contar una anécdota que me permitirá luego hablar de las nuevas reglas a a partir de las funciones del 2.0. Mi madre me llamó consternada, pues mi familia reclamaba el que no hubieran sido etiquetados en la invitación al evento en el Facebook y me pidió expresamente que lo hiciera como un favor social, como si la forma actual de "participar" un evento es ahora por este medio. en un momento me sorprendí de estar hablando sobre desencuentros de Facebook con mi madre, pero finalmente lo hice, no era ningún aprieto realmente.

Respecto al segundo, va a continuación el texto que presenté y que encierra mi inquietud acerca de este tema, no obviamente sin hacer algún corte.
EL MUNDO DESPUÉS DE FACEBOOK (Primera Parte)
El tercer país del mundo en tamaño de población, después de China e India, se llama Facebook. Para abril de 2011, Facebook, qué no necesita presentación, tal vez si, instrucciones, tenía 610.736.920 usuarios registrados, es decir que si las cosas en el mundo fueran equitativas y todos tuviéramos Internet, podríamos decir que uno de cada siete habitantes del planeta están inscritos en esta red.
Cada sesenta segundos en Facebook los usuarios envían 230.000 mensajes, actualizan 95.000 veces su estatus, escriben 80.000 mensajes en sus muros, etiquetan 65.000 fotos, comparten 50.000 links y hacen clic en el botón de “Me gusta” medio millón de veces. Ha sido traducido por más de 300.000 voluntarios a 100 idiomas y sus desarrolladores pertenecen a casi 190 países diferentes.
Facebook además pasará a la historia no sólo por conectar a tanta gente desde diversos lugares, sino también lo hará como un instrumento de otras historias. En los 18 días que antecedieron la renuncia de Mubarak en Egipto, y siendo su lugar de inicio, los manifestantes usaron Facebook para organizarse, propagaron recetas para inmunizarse a los gases lacrimógenos, y contrarrestaron la propaganda del régimen. Facebook permitió la unidad de grupos tan distintos como la Hermandad Musulmana y los Cristianos Coptos, por ejemplo, y aunque fue censurado, fue el instrumento vital de la revolución egipcia.
En el día a día, cada sujeto usa de manera diferente el Facebook, y también es diferente la importancia que tiene en sus actividades cotidianas y en su vida psíquica. Esto es el uno por uno, pero partimos que Facebook es una puerta que abre a un mundo virtual y del cual el sujeto se vuelve cada vez más dependiente.
¿Pero cómo pensar Facebook, desde un lugar clínico?
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martes, 5 de abril de 2011
La Historia en la era 2.0

Trás un excelente articulo que se publicó en el diario La Nación sobre la memoria que no se borra en la internet, me quedé pensando en la construcción de la historia en esta nueva época.
El articulo ciertamente hace referencia a una de las cuestiones que más resuenan, después del miedo a perder la privacidad en las redes sociales y es la cibermemoria. Incluso ya hoy, y como menciona el artículo de la Nación, hay páginas especializadas en borrar los rastros que hayamos dejado en el cybermundo. Es ciertamente otra captura capitalista de algo que nos puede llegar a angustiar enormemente: que toda nuestra vida, toda esté en imagenes en la red, aún cuando hoy querramos publicarlas, hoy con 20 años y no con 30 o 40, hoy casada y no divorciada, hoy como soy y no como seré mañana...
El articulo ciertamente hace referencia a una de las cuestiones que más resuenan, después del miedo a perder la privacidad en las redes sociales y es la cibermemoria. Incluso ya hoy, y como menciona el artículo de la Nación, hay páginas especializadas en borrar los rastros que hayamos dejado en el cybermundo. Es ciertamente otra captura capitalista de algo que nos puede llegar a angustiar enormemente: que toda nuestra vida, toda esté en imagenes en la red, aún cuando hoy querramos publicarlas, hoy con 20 años y no con 30 o 40, hoy casada y no divorciada, hoy como soy y no como seré mañana...
Esta memoria total, nos recuerda al cronométrico y memorioso Funes borgiano, el cuento de 1944. Aquel personaje que acumulaba información y que de tanto, ya no era capaz de subjetivar tantas cosas y no podía ni discernir si tantos detalles eran acerca de una misma cosa...
Con el mundo de la Web, sucede algo parecido, hay memoria, si le llamamos al perene almacenamiento de información y ocurren dos cosas principalmente:La primera es que en el relato de lo que acontece, está acompañado por imagenes o es la imagen en si misma la protagonista y la segunda cosa es que llega a nosotros en el mismo instante en el que ocurre.
Hay, además ahora diferencias con lo que fue el testimonio televisivo y es que ahora podemos revivirla cuantas veces se hace un click, y se puede comentar o interactuar con otros que ven lo mismo, participar u opinar.

Algunos recordamos la invasión a Irak televisada, el ataque a las Torres Gemelas, el impactó de tener imagenes que acompañaran el suceso histórico que seguramente le mostraremos a nuestros hijos o nietos.
Esto ya implica un movimiento en la historia como ficción. La historia siempre es ficción, no porque sea mentira sino porque es el producto de la construcción de las "verdades" de todos, en tanto asi tenemos la religión, la historia social, la cultura. Ahora en cambio el dueño y señor de la verdad es la imagen, por encima del relato de los que incluso vivieron el hecho mismo...
Parece que todo lo que escribo siempre va al mismo punto, a un mundo de la Imagen. Parece un viejo eslogan donde se dice la imagen es nada, pero en total oposición, ahora la imagen es Todo. Y es fácil de capturar, pero muy dificil de refutar o de reemplazar...
Desde el psicoanálisis también se concibe que en la construcción de la historia de cada persona hay un dominio de la percepción, cuya autoridad se impone a la experiencia misma, incluso nuestras primeras representaciones vienen de un tercero, aprendemos a hablar en tercera persona antes que en primera, es la captura del reflejo que vemos...es la captación a partir de la imagen del otro. (eso lo ha tenido muy claro la publicidad, que sabe que la condición humana es mirar al otro, querer lo que tiene el otro....)

Ahora el problema es darle la categoria de verdad a una imagen, a las imagenes, y olvidarnos del relato, del contexto, incluso del olvido, de la exagenración de las múltiples subjetividades, y que tambien donde hay verdad hay mentira. Pensemos en la historia, la que nos enseñaron, la de Bolivar y San Martín. imaginemos que era la época de youtobe, seguiria siendo la historia tal y como la conocemos?...
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martes, 29 de marzo de 2011
El Psicoanálisis como Gadget
Argentina es el país del psicoanálisis, existe 154 psicologos cada 100 mil habitantes (La Nación, 29/03/2011). Llevo ocho años en el país, me he formado en la Escuela de la Orientación Lacaniana, en el Hospital Alvarez, en la UBA, he asistido a congresos, seminarios y he trabajado durante muchos de esos años ad honorem. Un concepto que no se conoce en mi país, salvo como voluntariado y tiene tintes caritativos, jamás asistencial.
Luego de este tiempo de escucha, he encontrado que más que una tradición teórica y clínica, el psicoanálisis en Argentina se convirtió en un gadget para si mismo. Es curioso dicha paradoja, pues cuando hablo acerca de Facebook o de las consecuencias de los nuevos dispositivos discursivos como en 2.0, muchos lo remiten exclusivamente a un elemento del neocapitalismo, pero no se hace una revisión sobre el psiconalisis como objeto mismo de mercado.
Existen infinidad de centros de formación Psicoanalítica que proponen además derivaciones clínicas, dado que la competencia es tal, que la oferta superará siempre a la demanda. Estos centros "no lucrativos", cobran por la formación a próximos psiocoanálistas que abriran sus propios centros.
He estado en congresos donde aplauden como fans de algún grupo de rock a psicoanalistas franceses, quienes eminencias, no lo niego, vienen a promover algún tema anual, en particular, alrededor del cuál se haran seminarios también y se escribiran libros y durante ese tiempo todo el recorrido análitico sobre la clínica de ese momento (los diagnósticos por ejemplo) se hará bajo esos temas ya establecidos.
Partamos de la base que el Psiocoanálisis se propone como una salida al Discurso Capitalista. Es decir, propone reconocer el deseo del sujeto y ponerlo al frente, un deseo único para cada uno, y no uno que venga del Otro, el Otro del consumo, el de la alienación. El gadget esta allí como un objeto del mercado que le dice al sujeto, esto te colmará, pero que en lugar de eso, crea una nueva necesidad para consumir otro gadget o el mismo una vez más, y así infinitamente, es lo que Lacan llama el Superyó imperativo, ese que pide insaciablemente placer y no se colma con nada...
Entiendo esto sobre el Facebook, de alguna manera y no radical, la comparto...pero entienden esto los psicoanálistas sobre el psicoanalisis? Entienden que también hay un goce de la palabra superyoica, que en general son los mismos significantes que se repiten una y otra vez y que dan la misma sensación de identidad a los psicoanálistas que muchos otros medios.
El psicoanálsis no es un gadget en si mismo, es una revolución, es la emancipación, pero muchas veces es tomado así porque hace parte de un contexto social innegable.
Facebook es una revolución, porque aunque es un gadget en si mismo, ha mostrado una transformación subjetiva y una nueva reconfiguración de los vinculos sociales con un alcance incalculado y si no, habría que preguntarle a Egipto.
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lunes, 21 de febrero de 2011
Facebook y Six Degrees
De chica en el colegio, pasábamos un cuaderno que llamábamos el chismográfo, (colegio de mujeres) escribíamos en la primera hoja nuestro nombre, en alguna línea que previamente era numerada, así yo era la número cinco, por ejemplo, a partir de allí cada hoja del cuaderno tenía una pregunta y yo debía responder siempre en el número cinco. Preguntas que iban desde ¿cuál es tu color favorito?, hasta ¿eres virgen?, etc. Puedo reconocer como un recuerdo particular que me gustaba mucho más escribir mis respuestas que leer las de las otras. Y esto no es un detalle menor.
Facebook ingresó al mundo de lo social desde el mismo concepto de grupo, fue creado desde un lugar común en el que de entrada y no por el mismo Facebook, los usuarios ya pertenecían a un grupo, la universidad de Harvard e incluso ya tenían un Facebook, un anuario que se usaba en el principio de clases para irse familiarizando con los alumnos de este lugar, al que pertenecían exclusivamente.
Zuckerberg, contó con varios conceptos a priori, tal vez sólo intuitivamente conjugados, que lo llevaron a hacer la transformación social que hizo:
REDES SOCIALES

Para relatar lo que significa crear una red social, más que irse a explicaciones tácitas, puede uno interesarse por la matemática de la mano de Leonhard Euler, por ejemplo quien demostró que no era posible establecer un recorrido que conectara todos los puntos de un grafo sin pasar dos veces por el mismo enlace. Solucionó la siguiente adivinanza: ¿cómo pueden cruzarse todos los puentes de Königsberg sin cruzar repetidamente por ninguno y llegando al punto del inicio? (en el dibujo b, podrías recorrer todas las líneas sin repetir ninguna?
La respuesta de Euler fue: no lo hay! Sólo podría ocurrir si las líneas que tocan cada punto fueran pares (no es el caso, fíjense…). Este fue el principio de la Teoría de los Grafos, que tanto ha servido a la computacional.
Este es el primer esquema a su vez de lo que supimos que era una Red: nodos o vértices conectados por líneas, o aristas entre sí. Representa conexiones simétricas entre los nodos así no sea en primer grado.
Y si hablamos de grados y Redes Sociales, no puedo dejar de mencionar algo que estuvo muy de moda pero que clarifica el sistema en que se ha pensado Facebook: Six Degrees.
Los Seis Grados de Separación, fue inicialmente una propuesta del escritor húngaro Frigyes Karinthy en 1929, en una corta historia llamada Chains y posteriormente fue formulada en 1967 por el psicólogo Stanley Milgram, como un experimento llamado el Mundo Pequeño. El concepto está basado en la idea que el número de conocidos crece exponencialmente con el número de enlaces en la cadena, por tanto si conozco a 100 personas y de ellas, cada una conoce a 100 personas, estaría conectado a 10 mil personas. Así la hipótesis es que estaría sólo a seis pasos de alguien siguiendo la idea de amigos de amigos.
La idea de Amigos de Amigos, no es original de Facebook, está basada en lo que en Microeconomía se llama CLUSTERING, que es aquella tendencia que tienen dos conocidos o amigos de un tercero a conocerse entre sí. Es tan paradigmático dicho patrón que un grupo de chicos de la Universidad de Virginia corroboraron graciosamente el dicho del actor Kevin Bacon sobre que él trabajó con todos en Hollywood, y lo convirtieron en famosísimo juego.
Esta tendencia, nos dirá Milgram, será aquella que nos lleva a pensar que el Mundo es un Pañuelo (actualmente la sensación está para todos al click de “amigos en común”).
Ahora bien, más allá de los niveles, ¿de qué tipo de relaciones o aristas estamos hablando?
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