martes, 24 de mayo de 2011

Cuando hay que participar en Facebook




No escribir o postear en Facebook o en las diversas redes, propone una ausencia. Todo corte, toda pausa, marca un tiempo distinto, de allí que en las sesiones analíticas el tiempo haga parte del dispositivo, como lo puede ser la palabra, el diván, el costo, etc.
El tiempo de corte de una sesión, no debe ser algo programado, ni estandarizado, porque no tiene efecto, no del que nos interesa, cuando alguien dice algo o hay una interpretación que debe ser digerida, procesada sobretodo inconscientemente, allí es necesario un corte que marque, que censure que algo ha pasado, se ha dicho algo, se ha escuchado algo, y eso producirá un efecto.

La ausencia en Internet, es uno de los temas en los que nos quedamos la vez pasada...
Mi ausencia en este caso estuvo marcado por dos cortes a su vez, uno que da cuenta de mi estado civil y otro que es la apertura de mi ausencia en Buenos Aires, pues me iré a residir a España, y como último encuentro en esta etapa, me presenté en el Congreso de la Asociación de Salud Mental, hablando de Facebook.

Con respecto al primer corte, mi casamiento, debo contar una anécdota que me permitirá luego hablar de las nuevas reglas a a partir de las funciones del 2.0. Mi madre me llamó consternada, pues mi familia reclamaba el que no hubieran sido etiquetados en la invitación al evento en el Facebook y me pidió expresamente que lo hiciera como un favor social, como si la forma actual de "participar" un evento es ahora por este medio. en un momento me sorprendí de estar hablando sobre desencuentros de Facebook con mi madre, pero finalmente lo hice, no era ningún aprieto realmente.



Respecto al segundo, va a continuación el texto que presenté y que encierra mi inquietud acerca de este tema, no obviamente sin hacer algún corte.

EL MUNDO DESPUÉS DE FACEBOOK (Primera Parte)

El tercer país del mundo en tamaño de población, después de China e India, se llama Facebook. Para abril de 2011, Facebook, qué no necesita presentación, tal vez si, instrucciones, tenía 610.736.920 usuarios registrados, es decir que si las cosas en el mundo fueran equitativas y todos tuviéramos Internet, podríamos decir que uno de cada siete habitantes del planeta están inscritos en esta red.
Cada sesenta segundos en Facebook los usuarios envían 230.000 mensajes, actualizan 95.000 veces su estatus, escriben 80.000 mensajes en sus muros, etiquetan 65.000 fotos, comparten 50.000 links y hacen clic en el botón de “Me gusta” medio millón de veces. Ha sido traducido por más de 300.000 voluntarios a 100 idiomas y sus desarrolladores pertenecen a casi 190 países diferentes.

Facebook además pasará a la historia no sólo por conectar a tanta gente desde diversos lugares, sino también lo hará como un instrumento de otras historias. En los 18 días que antecedieron la renuncia de Mubarak en Egipto, y siendo su lugar de inicio, los manifestantes usaron Facebook para organizarse, propagaron recetas para inmunizarse a los gases lacrimógenos, y contrarrestaron la propaganda del régimen. Facebook permitió la unidad de grupos tan distintos como la Hermandad Musulmana y los Cristianos Coptos, por ejemplo, y aunque fue censurado, fue el instrumento vital de la revolución egipcia.
En el día a día, cada sujeto usa de manera diferente el Facebook, y también es diferente la importancia que tiene en sus actividades cotidianas y en su vida psíquica. Esto es el uno por uno, pero partimos que Facebook es una puerta que abre a un mundo virtual y del cual el sujeto se vuelve cada vez más dependiente.
Nunca antes la comunicación y el hecho de compartir referencias, fue tan inmediata, de fácil acceso y generalizada como ahora lo es. Tanto, que calculo que en los próximos congresos, habrán muchos más trabajos acerca de las problemáticas creadas a partir de las nuevas tecnologías que los que hubo en este congreso, que según sé son cuatro o cinco.
¿Cómo entender Facebook?, podría ser desde varias posturas ideológicas, una genérica que diría que es sólo una página más de interacción entre personas, o una desde el discurso marxista que la ubicaría como un medio más de opresión y control para la expansión de valores capitalistas, o al mismo capitalismo defendiéndola desde la libertad de expresión por ejemplo…
¿Pero cómo pensar Facebook, desde un lugar clínico?
¿Cómo una plataforma virtual, como fenómeno imaginario, puede tener tan diversos efectos subjetivos?
¿Cómo pensar el duelo o las pérdidas si está de por medio Facebook donde no se pierde nada, y como Funes, de todo se acuerda?
¿Cómo pensar al cuerpo, si ahora ya no lo inviste la piel sino un perfil?
¿Cómo pensar la soledad o la inhibición, si se puede tener 500 amigos, pero estar muy solo?
¿Cómo pensar la presencia del otro, de los otros, la mirada y el ser mirado a partir de fenómenos como Facebook?
¿Cómo podemos pensar a las masas, los movimientos de acciones políticas, artísticas e incluso psicoanalíticas y su gran alcance y poder?
¿Cómo podemos pensar la sexualidad y al amor en los tiempos del Facebook?


martes, 5 de abril de 2011

La Historia en la era 2.0





Trás un excelente articulo que se publicó en el diario La Nación sobre la memoria que no se borra en la internet, me quedé pensando en la construcción de la historia en esta nueva época.

El articulo ciertamente hace referencia a una de las cuestiones que más resuenan, después del miedo a perder la privacidad en las redes sociales y es la cibermemoria. Incluso ya hoy, y como menciona el artículo de la Nación, hay páginas especializadas en borrar los rastros que hayamos dejado en el cybermundo. Es ciertamente otra captura capitalista de algo que nos puede llegar a angustiar enormemente: que toda nuestra vida, toda esté en imagenes en la red, aún cuando hoy querramos publicarlas, hoy con 20 años y no con 30 o 40, hoy casada y no divorciada, hoy como soy y no como seré mañana...




Esta memoria total, nos recuerda al cronométrico y memorioso Funes borgiano, el cuento de 1944. Aquel personaje que acumulaba información y que de tanto, ya no era capaz de subjetivar tantas cosas y no podía ni discernir si tantos detalles eran acerca de una misma cosa...


Con el mundo de la Web, sucede algo parecido, hay memoria, si le llamamos al perene almacenamiento de información y ocurren dos cosas principalmente:La primera es que en el relato de lo que acontece, está acompañado por imagenes o es la imagen en si misma la protagonista y la segunda cosa es que llega a nosotros en el mismo instante en el que ocurre.


Hay, además ahora diferencias con lo que fue el testimonio televisivo y es que ahora podemos revivirla cuantas veces se hace un click, y se puede comentar o interactuar con otros que ven lo mismo, participar u opinar.


Algunos recordamos la invasión a Irak televisada, el ataque a las Torres Gemelas, el impactó de tener imagenes que acompañaran el suceso histórico que seguramente le mostraremos a nuestros hijos o nietos.



Esto ya implica un movimiento en la historia como ficción. La historia siempre es ficción, no porque sea mentira sino porque es el producto de la construcción de las "verdades" de todos, en tanto asi tenemos la religión, la historia social, la cultura. Ahora en cambio el dueño y señor de la verdad es la imagen, por encima del relato de los que incluso vivieron el hecho mismo...




Parece que todo lo que escribo siempre va al mismo punto, a un mundo de la Imagen. Parece un viejo eslogan donde se dice la imagen es nada, pero en total oposición, ahora la imagen es Todo. Y es fácil de capturar, pero muy dificil de refutar o de reemplazar...


Desde el psicoanálisis también se concibe que en la construcción de la historia de cada persona hay un dominio de la percepción, cuya autoridad se impone a la experiencia misma, incluso nuestras primeras representaciones vienen de un tercero, aprendemos a hablar en tercera persona antes que en primera, es la captura del reflejo que vemos...es la captación a partir de la imagen del otro. (eso lo ha tenido muy claro la publicidad, que sabe que la condición humana es mirar al otro, querer lo que tiene el otro....)




Ahora el problema es darle la categoria de verdad a una imagen, a las imagenes, y olvidarnos del relato, del contexto, incluso del olvido, de la exagenración de las múltiples subjetividades, y que tambien donde hay verdad hay mentira. Pensemos en la historia, la que nos enseñaron, la de Bolivar y San Martín. imaginemos que era la época de youtobe, seguiria siendo la historia tal y como la conocemos?...

martes, 29 de marzo de 2011

El Psicoanálisis como Gadget



Argentina es el país del psicoanálisis, existe 154 psicologos cada 100 mil habitantes (La Nación, 29/03/2011). Llevo ocho años en el país, me he formado en la Escuela de la Orientación Lacaniana, en el Hospital Alvarez, en la UBA, he asistido a congresos, seminarios y he trabajado durante muchos de esos años ad honorem. Un concepto que no se conoce en mi país, salvo como voluntariado y tiene tintes caritativos, jamás asistencial.




Luego de este tiempo de escucha, he encontrado que más que una tradición teórica y clínica, el psicoanálisis en Argentina se convirtió en un gadget para si mismo. Es curioso dicha paradoja, pues cuando hablo acerca de Facebook o de las consecuencias de los nuevos dispositivos discursivos como en 2.0, muchos lo remiten exclusivamente a un elemento del neocapitalismo, pero no se hace una revisión sobre el psiconalisis como objeto mismo de mercado.




Existen infinidad de centros de formación Psicoanalítica que proponen además derivaciones clínicas, dado que la competencia es tal, que la oferta superará siempre a la demanda. Estos centros "no lucrativos", cobran por la formación a próximos psiocoanálistas que abriran sus propios centros.




He estado en congresos donde aplauden como fans de algún grupo de rock a psicoanalistas franceses, quienes eminencias, no lo niego, vienen a promover algún tema anual, en particular, alrededor del cuál se haran seminarios también y se escribiran libros y durante ese tiempo todo el recorrido análitico sobre la clínica de ese momento (los diagnósticos por ejemplo) se hará bajo esos temas ya establecidos.




Partamos de la base que el Psiocoanálisis se propone como una salida al Discurso Capitalista. Es decir, propone reconocer el deseo del sujeto y ponerlo al frente, un deseo único para cada uno, y no uno que venga del Otro, el Otro del consumo, el de la alienación. El gadget esta allí como un objeto del mercado que le dice al sujeto, esto te colmará, pero que en lugar de eso, crea una nueva necesidad para consumir otro gadget o el mismo una vez más, y así infinitamente, es lo que Lacan llama el Superyó imperativo, ese que pide insaciablemente placer y no se colma con nada...




Entiendo esto sobre el Facebook, de alguna manera y no radical, la comparto...pero entienden esto los psicoanálistas sobre el psicoanalisis? Entienden que también hay un goce de la palabra superyoica, que en general son los mismos significantes que se repiten una y otra vez y que dan la misma sensación de identidad a los psicoanálistas que muchos otros medios.




El psicoanálsis no es un gadget en si mismo, es una revolución, es la emancipación, pero muchas veces es tomado así porque hace parte de un contexto social innegable.




Facebook es una revolución, porque aunque es un gadget en si mismo, ha mostrado una transformación subjetiva y una nueva reconfiguración de los vinculos sociales con un alcance incalculado y si no, habría que preguntarle a Egipto.





lunes, 21 de febrero de 2011

Sobre los Vinculos en Facebook.






Es evidente que no todos los intercambios hacen vínculos. Partimos de esa base.


La confusión grande ocurre a cada click. El sentimiento de búsqueda es insaciable en el mundo 2.0, esto es otro efecto de la época: yo escribo un blog, esperando que me lean, posteamos en el twitter, en el Facebook esperando un comentario, esa mínima sensación (acumulativa, cuántitativa) de que no estamos solos.

No estamos hechos para estar solos, cada sujeto se constituye con el otro (en una mayor rigurosidad, se constituye con los otros, es decir con los pares y a su vez con el Otro, y se pone con mayúscula intencionalmente porque el Otro, es con la cultura, el lenguaje, las palabras, esas que pasan de una generación a otra...todo ese mundo simbólico que nos antecede antes de nacer). Freud ya lo decía en Psicología de las Masas y Análisis del Yo: "En la vida anímica del individuo, el otro cuenta, con total regularidad, como modelo, como objeto, como auxiliar y como enemigo, y por eso desde el comienzo mismo la psicología individual es simultáneamente psicología social".

La relación en Facebook es distinta a lo que era en la época del chat, del anonimato, del riesgo de conocer gente que no se conoce... en el Facebook está el concepto de amigos, de amigos de amigos, de gente que se le permite la entrada.


Aquí hago un alto, porque debo confesar que si yo hablo de Facebook lo hago desde un lugar, que ha sido llamado de Inmigrante Digital, es decir aquellos que en oposición a los llamados Nativos Digitales, no nacimos conociendo Internet.





Esta distinción ha sido hecha por Mark Prensky, quien de manera más bien descriptiva, habla de cómo los Nativos Digitales están acostumbrados a recibir información de un modo rápido, les gusta los procesos en paralelo y trabajar en múltiples tareas a la vez. Para ellos no hay una pregunta acerca de la tecnología, no es una cuestión a problematizar, sino algo natural como un instrumento para aprehender el mundo. Es muy interesante este concepto, ya que la educación, la crianza, las relaciones con aquellos para los que todo esto es natural, está transformándose y ha de hacerlo, pues los sujetos ya no son los mismos. (Sobre la educación en poblaciones nativas digitales, ya hablaré luego)



Los Inmigrantes Digitales, los define como aquellos que no nacieron en el mundo digital, pero que adoptaron mucho o la mayoría de los aspectos de la nueva tecnología. Aprendieron a adaptarse a su ambiente con un pie en el pasado. Prensky dice " El acento del inmigrante digital, puede ser visto en cuestiones como acudir a Internet para buscar información en segundo lugar, antes que en primero o leer el manual de un programa sin asumir que el mismo programa mismo nos enseña cómo usarlo... es aprender un lenguaje del que no somos nativos".

Yo soy inmigrante por opción y al parecer entonces digital también, (Colombiana residente en Argentina, Psicoanalista hablando de tecnología) pues he nacido en 1979 justo en el margen del inicio de la tecnología digital como consumo, pero ciertamente me he interesado no sólo en usarlos, sino en captar cómo ha revolucionado el decir de los pacientes o mi relación con los otros... y esta molestia de no aceptar entre colegas que algo está pasando con la subjetividad actual...

Facebook y sus vínculos.

En eso estábamos.



No es lo mismo los vínculos (no hablo de lazos) que se crean siendo Nativos que Inmigrantes. El inmigrante aún le hace ruido ciertas cosas, tuvo enamoramientos por ejemplo en el que el cuerpo estaba mayormente involucrado, y no la idea de la virtualidad como un espacio de encuentro, era necesario el contacto, la mirada, porque se sabía que el cuerpo cambiaba todo, si estaba de por medio.


Pero el cuerpo siempre tuvo inconvenientes, siempre era censurado, controlado desde otras instituciones (educativas, religiosas, familiares, de salud) Ahora el cuerpo está en otro lugar distinto, ya no hay la censura, ni la renuncia que antes se hacía a gozar del cuerpo, ya sea por ideales religiosos, por la culpa neurótica, etc. Se habla de masturbación como de recetas para ñoquis (por favor no hacer asociaciones). Y el cuerpo ha quedado entrampado en un espacio del que aún no se entiende las reglas.


La cultura nos dice Feud, es aquello que "designa toda la suma de operaciones y normas que distancian nuestras vidas de las de nuestro antepasados los animales (la transformación de los instintos) y que sirven a dos fines: la protección del ser humano frente a la naturaleza y la regulación de los vinculos reciprocos entre los hombres..."


Estas operaciones y normas, se han transformado (desde el psicoanalisis hemos hablado de desfallecimiento de lo que antes sostenía un orden de las cosas, llamese Ideal o Padre). Cómo decía antes, ahora no se trata de la misma regulación, ni de los cuerpos, ni de sus vinculos. Ahora lo que ha cambiado radicalmente es que en el medio de ellos esta un objeto distinto al de siempre, llámese la computadora, Internet, Facebook, un mundo 2.0 donde por ejemplo se toma en cuenta el perfil, ese formulario de información que genera una identidad, que asigna un nombre (un nick) y además un tiempo entre medio: el tiempo de lo inmediato.

Este objeto,estos gadgets se vuelven obsoletos al segundo, siempre sale otro que puede "mejorar la calidad" del encuentro, un aparato que te actualiza todas las redes, con cámara, conferencia simultanea, etc. Esto más que ayudar realmente lo que genera es ansiedad.


La ansiedad de la respuesta, el tiempo que no espera,esto marca la época en todas sus formas: Hay ansiedad de una respuesta inmediata porque se supone que todos están conectados... sino, pasa algo: se interpreta, se hacen especulaciones.... y esto altera los vinculos de una manera inaudita.
Por otra parte, algo surge de estas nuevas interacciones, la gente escribe más (tal vez no mejor, pero más), se abren nuevas posibilidades de relacionarse con gente distinta, existe la sensación de acortar distancias y no sólo con la gente del exterior, sino también porque se postean cosas cotidianas, del día a día...

Es importante además decir que cada vinculo genera algo que podemos llamar el malentendido, está en la base de todos los vínculos. Este desencuentro puede estar en esa sensación de que no puedo con palabras expresar exactamente lo que quiero decir al otro, que además, me escucha de manera distinta a lo que yo pretendí decir...está en la base de la comunicación misma, y también se encuentra en el mundo 2.0.



Siempre se habla de cómo sin los gestos, ni el lenguaje corporal, los mensajes por internet, sms, etc, generan malentendidos (otros diran fallas en la comunicación). Para el psicoanálisis, esto es asi tambien en la comunicación diaria, esa que hacemos con nuestra pareja,nuestros padres, con el vecino, etc... las cosas, computador de por medio, no cambian, tal vez sólo las anécdotas.
No podemos culpar a Facebook o un sms de la ruptura de una pareja o una enemistad, sino por ofrecer nuevas vías de malentendidos, como lo es una charla, el telegrama o el teléfono... la transformación con el mundo 2.0 no está en la tontería de creer que es sólo un espacio para chusmear y nada más, está precisamente en los nuevos recorridos que los clásicos malentendidos hacen, pero sobretodo en la nueva forma de relacionarse con los otros desde una posición más horizontal y no vertical, como el mundo venía acostumbrado...

Facebook y Six Degrees



"La máquina deseante es un sistema de producir deseos; la máquina social es un sistema económico-político de producción. Las máquinas técnicas no son independientes ni exteriores a la máquina social. Cada técnica forma parte esencial de la máquina social. La tecnología capitalista es esencial al sistema de explotación capitalista. Son grandes máquinas las que son usadas para la explotación de grandes masas de trabajadores. No hay una necesidad intrínseca de cierta tecnología. Más bien la tecnología evoluciona con la máquina social de la que forma parte”. Carlos Rojas Osorio

De chica en el colegio, pasábamos un cuaderno que llamábamos el chismográfo, (colegio de mujeres) escribíamos en la primera hoja nuestro nombre, en alguna línea que previamente era numerada, así yo era la número cinco, por ejemplo, a partir de allí cada hoja del cuaderno tenía una pregunta y yo debía responder siempre en el número cinco. Preguntas que iban desde ¿cuál es tu color favorito?, hasta ¿eres virgen?, etc. Puedo reconocer como un recuerdo particular que me gustaba mucho más escribir mis respuestas que leer las de las otras. Y esto no es un detalle menor.
Facebook ingresó al mundo de lo social desde el mismo concepto de grupo, fue creado desde un lugar común en el que de entrada y no por el mismo Facebook, los usuarios ya pertenecían a un grupo, la universidad de Harvard e incluso ya tenían un Facebook, un anuario que se usaba en el principio de clases para irse familiarizando con los alumnos de este lugar, al que pertenecían exclusivamente.
Zuckerberg, contó con varios conceptos a priori, tal vez sólo intuitivamente conjugados, que lo llevaron a hacer la transformación social que hizo:
REDES SOCIALES

Para relatar lo que significa crear una red social, más que irse a explicaciones tácitas, puede uno interesarse por la matemática de la mano de Leonhard Euler, por ejemplo quien demostró que no era posible establecer un recorrido que conectara todos los puntos de un grafo sin pasar dos veces por el mismo enlace. Solucionó la siguiente adivinanza: ¿cómo pueden cruzarse todos los puentes de Königsberg sin cruzar repetidamente por ninguno y llegando al punto del inicio? (en el dibujo b, podrías recorrer todas las líneas sin repetir ninguna?
La respuesta de Euler fue: no lo hay! Sólo podría ocurrir si las líneas que tocan cada punto fueran pares (no es el caso, fíjense…). Este fue el principio de la Teoría de los Grafos, que tanto ha servido a la computacional.
Este es el primer esquema a su vez de lo que supimos que era una Red: nodos o vértices conectados por líneas, o aristas entre sí. Representa conexiones simétricas entre los nodos así no sea en primer grado.
Y si hablamos de grados y Redes Sociales, no puedo dejar de mencionar algo que estuvo muy de moda pero que clarifica el sistema en que se ha pensado Facebook: Six Degrees.
Los Seis Grados de Separación, fue inicialmente una propuesta del escritor húngaro Frigyes Karinthy en 1929, en una corta historia llamada Chains y posteriormente fue formulada en 1967 por el psicólogo Stanley Milgram, como un experimento llamado el Mundo Pequeño. El concepto está basado en la idea que el número de conocidos crece exponencialmente con el número de enlaces en la cadena, por tanto si conozco a 100 personas y de ellas, cada una conoce a 100 personas, estaría conectado a 10 mil personas. Así la hipótesis es que estaría sólo a seis pasos de alguien siguiendo la idea de amigos de amigos.

La idea de Amigos de Amigos, no es original de Facebook, está basada en lo que en Microeconomía se llama CLUSTERING, que es aquella tendencia que tienen dos conocidos o amigos de un tercero a conocerse entre sí. Es tan paradigmático dicho patrón que un grupo de chicos de la Universidad de Virginia corroboraron graciosamente el dicho del actor Kevin Bacon sobre que él trabajó con todos en Hollywood, y lo convirtieron en famosísimo juego.
Esta tendencia, nos dirá Milgram, será aquella que nos lleva a pensar que el Mundo es un Pañuelo (actualmente la sensación está para todos al click de “amigos en común”).
Ahora bien, más allá de los niveles, ¿de qué tipo de relaciones o aristas estamos hablando?

lunes, 14 de febrero de 2011

El Mundo Después de Facebook



Un sólo post no será suficiente para hablar de Facebook y lo que rodeó el que haya transformado el mundo como lo conocemos, no sólo por eso... sino también porque este tema me interesa enormemente.

En las trampas que no se calculaban antes, ahora se bien que lo que ejerzo además de una reflexión, es publicidad misma.

Facebook no tiene publicidad directa, no vemos un anuncio de sus servicios en algún comercial propio, en alguna propaganda, ni siquiera en la famosa publicidad no tradicional. No la necesita.

Yo con esta reflexión, él con una charla, ella con el anuncio de que su producto está allí, hace más que suficiente. La única publicidad está dentro del Facebook mismo y es "invita amigos".
Ok. Somo amigos invitados y de paso le hago publicidad: no hay ninguna ingenuidad.
Pero antes de hablar de Facebook, hablaremos sobre este tiempo.

Sobre este tiempo

El mundo se hizo chico cuando se inventaron los medios de transporte. No era lo mismo estar en un pueblo cercano a otro conectado por caminos que transitaban caballos, a aquellos que se distanciaban de países o continentes. El invento de aviones, barcos, trenes y autos crearon autopistas que no son más que conexiones formando una red pequeña, luego más grande, pero en conclusión una red que implicaba el cuerpo.

No es cualquier cosa haber sacado al cuerpo de la ecuación de los vínculos interpersonales. En las últimas dos décadas, el cuerpo se vio transformado por lo virtual y no sin consecuencia.

Cuando el cuerpo ya no es necesario y tenemos un telégrafo que manda un mensaje, un teléfono con el que comunicarnos, la cuestión entre otras grandes cosas deja de ser un tema de distancia, para ser un tema de tiempo, se acortan los tiempos entre el mensaje y el receptor. No importa a qué distancia se esté, podemos mandar un mensaje, llamar, postear, escribir un correo, twitear.

Transformación #1: El tiempo y la Era de lo Inmediato



El cambio en el tiempo, se ve claramente en los niños de hoy. Pensar en la era arcaica del esfuerzo es hoy algo de abuelos, en la actualidad se vivencia una era de las ganas. (Dejemos apartado que ganas no es lo mismo que desear algo, también allí hay una cuestión de tiempo. Yo hoy tengo ganas de leer el diario, pero tal vez tenga el deseo de ser periodista).

Un niño ahora puede al mismo tiempo jugar un juego, leer sobre Alejandro Magno, hablar con un amigo en Korea y poner su tarea en Twiter en el que luego de un minuto obtuvo 60 respuestas sobre ello. Están con tantos estímulos visuales e informativos, que la única respuesta que encuentran del otro, es el de algún problema de Déficit de Atención, retraso madurativo porque no llegaron a aprender a leer y escribir en el tiempo que se estipulo por ejemplo, aunque manejan perfecto la Play o Internet. Y es que en esto muchos profesionales y padres no toman LA variable de que hoy existe una brecha generacional tan grande como nunca en nuestra historia.

Ser hijos de la era del esfuerzo, (que en ningún momento se puede pensar mejor), implicaba que nuestros padres, más aún nuestros abuelos, tenían un tiempo subjetivo, un tiempo propio muy distinto al actual. En el que había una distancia entre el objetivo y su conclusión. Ya sea para su fracaso o el éxito. El cortejo, las amistades poseían un tiempo de construcción distinto. El tener relaciones amorosas, encuentros sexuales, tratos comerciales, sociedades implicaba un tiempo más largo y una relación a ello mucho más sólida y perdurable debido a esto. Hoy en día y en virtud de los avances tecnológicos, la satisfacción a la que aspira el ser humano es a la inmediata, a una gratificación que se cumple sin espera. (Bauman)

Como psicoanalista y siguiendo a Lacan, creo que hay tres tiempos en el sujeto: instante para ver, tiempo para comprender y un momento para concluir.

El instante de ver, es exactamente eso, poner en panorámica los elementos de nuestro entorno, no sólo los visibles, también los emocionales. Es aquel, el de la percepción.

El tiempo de comprender, es aquel que captura lo que hemos percibido acerca de algo, aquel en el que le damos un sentido, una explicación a algo. Es un tiempo además de cálculo. Este es un atolladero más que una solución, este tiempo puede hacerse infinito, podemos darle sentido a todo y quedarnos el cálculo.

Y el tercer momento el de concluir, es el del acto. Del actuar no necesariamente impulsivo ya que hubo otros dos tiempos anteriores, sino de un acto como tal ya sea a beneficio o a perjuicio. Es como aquel libro que luego de su producción y su eterno escribir, por fin se publica.

Estos tiempos no corren en la actualidad de esta manera. Se salta muchas veces del instante de ver al de concluir. No hay espera, ya no se soporta la espera, en los niños se ve muy bien, no hay tolerancia y hay ganas. Lo crucial es que ahora y cada vez más, nuestra era es aquella que no tolera la espera. Ahora los padres tampoco la toleran: mientras compran el gadget que le ha pedido su hijo, paga las cuentas, responde un mail y habla con su esposa por el manos libres. Existe la sobrestimulación sólo que los adultos no toman Ritalin.

Ahora estamos bajo el imperio de el Instante de Ver: la mirada, ha enclipsado todo. Así es como juntamos dos cuestiones: el tiempo (que es ahora el instante, lo inmediato) y la mirada que es atravesada por la pantalla virtual.


Transformación #2: La era de la ventana.





Sherry Turkle, es socióloga y profesora de Ciencia, Tecnología y Sociedad del InstitutoTecnológico de Massachussetts, formada en psicoanálisis en Francia en los 70s, ha escrito un libro llamado: La Vida en la Pantalla, la Construcción de Identidad en la Era de Internet (a quien seguramente también mencionaré cuando hablemos de videojuegos)

Ahí habla de una cultura de la simulación, la cybercultura, en donde podemos ubicar en un espacio determinado nuestras fantasías, enredos, teorías, identidades, etc. como una reconducción de nuestra forma de construir la realidad ubicada en un lugar específico. Ella nos dice como la vida real es ya una ventana más en las múltiples ventanas que se abren en esta virtualidad, como si se dividieran las identidades y la vida real es una más de ellas.

No hay oposición en lo que es virtual y real, son sólo ventanas que como en un software se minimizan o maximizan. Es muy interesante ubicar al ordenador como un espacio de proyección nuevo donde ponemos nuestros propios dramas de manera muy distinta al de otros escenarios.

También nos señala, que el mismo ordenador ha cambiado con el correr del tiempo, en un principio, éste estaba al servicio de un ideal y el objetivo era la transparencia, la eficacia y el análisis y hora se ha dado paso a ideales más posmodernos atravesados por lo que ahora en en lugar de comunicación llamaríamos información.

Justamente Facebook nos muestra un ejemplo de este cambio. No hace mucho tiempo la tendencia era al anonimato, los nicks o apodos virtuales, protegiendo nuestra privacidad de algo que no se entendía muy bien como el Internet, queriendo mirar solamente, sin participar demasiado o exponernos mucho.

Con pautas claras, jugando con ciertas reglas de lo que quiere mostrar y saber del otro, Facebook captó además de la voyeur, la parte exhibicionista de la época, la fama lábil, la fotografía (instantánea), los diferentes perfiles, y la sensación de pertenencia de grupos virtualmente cerrados en los que abría la ventana para mirar y ser mirado.

Podemos ver como no sólo los vínculos de los otros se ha transformado, sino también nuestros vínculos con las maquinas, pero eso sería tema para otro post.

Por lo pronto seguiré hablando sobre Facebook en otra ocasión. Esto es todo por hoy, desde esta ventana. Minimicen y gracias.

miércoles, 9 de febrero de 2011

SOBRE EL BLOG...



Los gadgets son aquellos objetos productos de la conjunción entre la ciencia y el capitalismo. Aquellos objetos cuya reproducción es constante e inagotable, y que vienen a hablar por nosotros, a ser parte de nuestra identidad, de nuestros vinculos, de nuestro diario habitar.

No son unos objetos cualquiera, son aquellos que causan en el sujeto necesidad y deseo y que ahora gobiernan toda la subjetividad moderna. Aunque algunos digan que no son de su alcance, que no les gustan o que los ignoran, dichos objetos ya marcan la realidad actual y la de todos.

Los objetos, los gadgets, aquellos generados por la ciencia, se nos imponen, son entradas a sintomas, es decir problemas, obstáculos, enredos, quejas  pero a la misma vez son salidas a otros sintomas, o recursos ineludibles de creación, de nuevos vínculos, etc.
Entradas y salidas de nuestros enredos psiquicos y de nuestra relación con los otros...

Pero antes de comenzar un blog hablando de la intersección entre el psicoanalisis y la tecnólogía, para mi es importante intentar ubicar desde un lenguaje claro (que como el gadget, nos de la sensación de alcanzar algo, quizás un entendimiento), cuál es el lugar, la ética desde la cual me pararé para hablar de todo esto, que me seduce enormemente.

Los psicoanalistas en general, los que uno escucha embelezado desde su lugar de saber, han sido hasta ahora casi unos neoluditas, detractores de estos gadgets, que desde un lugar apocalíptico se juzga sólo por la alienación que éstos causan, enfocandose en los riesgos y no en los beneficios que han proporcionado. Un error grande porque el psicoanalísta no debe excluirse de este mundo: es más debe conocerlo, debe tener relación con él y debe a su vez soportar ser un objeto más del mercado, un objeto de intercambio capitalista, que alguna vez será descartado. 

Sin lugar a dudas no voy a negar lo obvio, los psicoanalisitas hemos encarado la busqueda allí mismo en lo que no marcha, hemos sido la piedra en el zapato necesaria para reflexionar y plantearnos las preguntas que muchas veces se taponan con estos mismos objetos. Objetos que seamos claros, se convertiran algunas veces en condición de existencia de un sujeto.

No podemos negar tampoco el exceso que marcan los gadgets tanto en su producción, como en su consumo, (directamente proporcionales) y la sensación posterior de insatisfaccioón que ocurre cuando por fin los poseemos...esa sensación de que "eso" no suple aquello que en realidad queriamos, pero que no tenemos idea de qué se trata....

Pero no podemos quedarnos sólo en esto, ellos existen, se nos imponen y han transformado la subjetividad humana. Es ahora lo que trae con ellos lo que importa, en la medida que cambian las formas de relacionarnos: las redes sociales, los videojuegos, la tecnomedicina, internet 2.0, blogs, fotologs, nuevas formas en los vinculos amorosos y comerciales, etc..

Mi proyecto es en conclusión el de acercar el psicoanalisis con una mente abierta a pensar sobre los alcances de esto que conllevan los gadgets y los gadgets en si mismos. Como mencioné antes son las dos formas de posicionarse frente al tema: conocer e implicarse y aceptar que a su vez somos eso. Asi llevaré la bandera del deseo, tratare de entender como puede ser una herramienta y no un taponador, como todo esto es un instrumento de deseo y no su aniquilador... ¿será esto posible?